





Le habéis visto dar las ocho vueltas a la pista azul en la Milla de Suanzes.
No es Filípides, el primer maratoniano de la historia.
No es Odiseo, al que espera Penélope.
No es Homero ni Javé, aunque tiene el récord de más tiempo hablando sin parar en una Noche.
Es Andrés. Una mente dentro de otra mente. Un Andrés dentro de otro Andrés. Algo que nadie ni nada satisface. Un amargo sabor de boca.
Caer y levantarse. Un deseo que quedará en intento; en una vida surrealista. Una vida que sigue muy viva y que ha vuelto a correr.
Una entrevista que no he podido llegar a comprender.


