hORESTES publica “Simulacros”, un nuevo viaje hacia la electrónica más oscura junto a Tina Sánchez
hORESTES regresa con “Simulacros”, un nuevo avance de su próximo trabajo en el que la electrónica oscura, la tensión y las atmósferas densas vuelven a ocupar el centro. El proyecto suma en esta ocasión la voz de Tina Sánchez, aportando una dimensión especialmente emocional a una canción que habla de todo aquello que intentamos preparar antes de que suceda.
Hay canciones que no necesitan acelerar para generar tensión. “Simulacros” avanza con un pulso electrónico lento, contenido y constante, construyendo poco a poco una atmósfera en la que la sensación de desgaste termina formando parte del propio paisaje sonoro.
En esta nueva entrega, hORESTES continúa explorando ese territorio situado entre la canción y la pista de baile, pero desde una perspectiva más física y atmosférica. La electrónica no funciona únicamente como acompañamiento: marca el movimiento, sostiene la tensión y deja espacio para que la emoción aparezca entre las capas del sonido.
“Simulacros”: prepararnos para algo que nunca podemos controlar
El propio concepto de la canción parte de una idea tan cotidiana como inquietante: todas esas veces que imaginamos lo que puede ocurrir, ensayamos respuestas y tratamos de estar preparados para aquello que todavía no ha sucedido.
Esa idea atraviesa “Simulacros” y encuentra su reflejo en una producción que evita el impacto inmediato para apostar por la acumulación. La canción se mueve en un espacio oscuro, tenso y contenido, donde la repetición adquiere un significado propio: repetir movimientos que conocemos demasiado bien, aun sabiendo que nunca podemos controlar completamente lo que viene después.
Tina Sánchez entra en el universo de hORESTES
Una de las novedades de este lanzamiento es la participación de Tina Sánchez, que se incorpora al universo de hORESTES con una interpretación vocal cargada de emoción.
Su presencia aporta un contraste interesante frente a la densidad electrónica de la canción. La voz se convierte en otro elemento de la atmósfera, reforzando esa sensación de fragilidad y tensión que atraviesa “Simulacros”.
De “Despierta” a “Malheridos” y ahora “Simulacros”
“Simulacros” llega después de “Despierta” y “Malheridos”, dos canciones que ya habían comenzado a dibujar la identidad de hORESTES como proyecto.
Desde sus primeros lanzamientos, hORESTES ha ido construyendo un espacio propio en el que conviven la sensibilidad melódica, los sonidos electrónicos contemporáneos y unas texturas especialmente atmosféricas. “Despierta” planteaba un paisaje nocturno e hipnótico, mientras “Malheridos” profundizaba en conceptos como las heridas invisibles, las pérdidas, los errores y los vínculos rotos.
En el caso de “Malheridos”, LH A Todo Ritmo tuvo la oportunidad de estrenarlo en exclusiva y conversar con hORESTES sobre un proyecto que, desde el principio, ha buscado combinar emoción y electrónica sin necesidad de encajar en una única etiqueta.
Con “Simulacros”, hORESTES sigue avanzando en la construcción de un trabajo que explora la electrónica desde un lugar oscuro, físico y emocional, buscando generar más un estado que una respuesta inmediata.
Entre la canción y la pista de baile
Hay algo especialmente interesante en la manera en la que hORESTES está desarrollando este proyecto: las canciones pueden escucharse desde diferentes lugares. Funcionan como piezas electrónicas, pero también como composiciones en las que la melodía, la voz y la emoción tienen un peso fundamental.
“Simulacros” profundiza precisamente en ese equilibrio. Su pulso lento y sus capas electrónicas construyen un espacio casi hipnótico, mientras la interpretación vocal de Tina Sánchez introduce una dimensión humana que hace que la canción termine sintiéndose más cercana de lo que su oscuridad podría hacer pensar.
“Simulacros” ya está disponible en plataformas digitales.
Con cada lanzamiento, hORESTES parece acercarse un poco más a ese universo que comenzó a construir con “Despierta” y que encontró en “Malheridos” una primera confirmación de identidad. Ahora, con “Simulacros”, el proyecto vuelve a sumergirse en la oscuridad para hablar de algo profundamente humano: nuestra necesidad de anticiparnos a lo que vendrá, aunque sepamos que nunca estaremos completamente preparados.
Porque quizá ese sea precisamente el verdadero simulacro: intentar ensayar la vida antes de vivirla.


