
Manuel de la Calva, integrante del icónico Dúo Dinámico, falleció este martes 26 de agosto de 2025 en Madrid a los 88 años, a causa de una fibrosis pulmonar diagnosticada hace tres años tras un incidente en un concierto en Sitges.
Desde los inicios de su carrera, junto a Ramón Arcusa, Manolo fue una figura esencial del pop español, con canciones que colorearon generaciones enteras. Entre sus grandes éxitos figuran “Quince años tiene mi amor”, que fue número uno en 1960 y la convirtieron en un himno para una época repleta de ilusión;
“Amor de verano”, también conocida como “El final del verano”, una balada nostálgica que evocaba romances estivales y que regresó al repertorio en colaboración con Carlos Baute; muchos la recordamos cuando sono en nuestyra serie de la infancia «Verano azul»
y el emblemático “Resistiré”, himno de esperanza desde su aparición en 1988, inmortalizado por su inclusión en la película ¡Átame! (1990) y revigorizado durante la pandemia como canto colectivo de fortaleza.
Además de su faceta como cantante, Manuel de la Calva fue compositor, arreglista y productor. Junto a Arcusa escribieron “La, la, la”, canción que llevó a Massiel a ganar Eurovisión en 1968. Trabajó también para artistas como Julio Iglesias —coautor de temas como “Soy un truhán, soy un señor” o “Me olvidé de vivir”—, Camilo Sesto, Nino Bravo o Massiel, y registró más de 560 obras como miembro de la SGAE.
Ramón Arcusa, su compañero y amigo de toda la vida, se despidió con un mensaje conmovido:
“Mi amigo del alma, más que hermano, compañero de cien aventuras y de mil canciones nos ha dejado hoy… No lloréis por él, no le gustaría. Fue el alma del Dúo, siempre alegre, optimista, positivo. Cantad con él en esta despedida.” RTVEelconfidencial.com
El Dúo Dinámico fue uno de los primeros fenómenos de fans en España, protagonistas de películas en los años 60 y dignos receptores de numerosos galardones, entre ellos el Grammy Latino a la Excelencia Musical (2014), la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2010) y la Medalla de Honor de la SGAE (2024).
Personalmente, como muchos, lo descubrí gracias a mi madre, que conservaba alguno de sus discos. Hoy siento que con su partida se lleva un trozo de mi corazón, pero nos regala un legado inmortal: canciones que siguen vivas, que emocionan y que nos acompañarán siempre.








