
El consejero delegado de REPSOL se humilla ante el poder.
Los políticos y sus puertas giratorias para acceder a cargos empresariales pierden su dignidad a la primera de cambio.
Lo tangible importa. El dinero fiat, el gran aliado de la inflación pierde su valor. Debemos protegernos de los políticos y del sistema financiero; y la mejor protección es la propiedad.






