
Serio y orgulloso de su seriedad. Dejando lesiones atrás y en sus mejores marcas. Motivado y motivante. Con mucho que enseñar y aprender de su primer año como entrenador. Íntegro en su integridad. No busca el foco pero tampoco es ajeno a lo que le rodea ni a esa energía interna que remueve. En su madura inquietud mental. Se mueve entre el gentío, como la serpiente de luz de Rubens recorre los cuerpos en lid de sus cuadros. Sabedor de que no se puede esquivar todo lo malo. Se hace consciente de que el error que hoy hace sufrir tanto, la duda que hoy hace fallar, el fallo que resta confianza; hará mejorar si se piensa y se mantiene la templanza.
Mayoral viene a Las Noches en modo muy Mayoral.








