Efemérides musicales · 24 de septiembre
Linda McCartney: fotógrafa, música y una vida ligada al rock
La historia de una artista que pasó de fotografiar a las grandes estrellas del rock a formar parte de Wings junto a Paul McCartney, mientras desarrollaba su propia carrera artística y su compromiso con los animales.
Hoy cumplen años
- 1941 Linda McCartney, cantautora, teclista, fotógrafa y activista estadounidense.
- 1965 Sean McNabb, músico estadounidense relacionado con Quiet Riot.
- 1969 Shawn Crahan, músico estadounidense y miembro de Slipknot.
Tal día como hoy nos dejaron
- 1998 Linda McCartney, fotógrafa, música y compositora estadounidense.
Linda McCartney, fotógrafa y música estadounidense.
Una fotógrafa entre las estrellas del rock
Linda Louise Eastman creció en Scarsdale, Nueva York, y estudió fotografía en la Universidad de Arizona. Desde muy joven encontró en la cámara una forma de acercarse al mundo de la música.
Durante los años sesenta comenzó a trabajar como fotógrafa y consiguió introducirse en una escena musical que estaba transformando la cultura popular. Fotografió a algunos de los artistas más importantes de aquella generación.
Entre ellos estuvieron Aretha Franklin, Jimi Hendrix, Bob Dylan, Janis Joplin, Eric Clapton, Simon & Garfunkel, The Who, The Doors y Neil Young.
Uno de sus trabajos más conocidos fue el retrato de Eric Clapton que apareció en la portada de Rolling Stone en mayo de 1968. Linda se convirtió así en una de las fotógrafas que ayudaron a documentar visualmente una de las épocas más importantes de la historia del rock.
El encuentro con Paul McCartney
En mayo de 1967, Linda Eastman conoció a Paul McCartney en Londres, durante un concierto de Georgie Fame en el club Bag O’Nails. Linda había viajado hasta el Reino Unido para fotografiar a músicos que estaban protagonizando la escena musical londinense.
Sus caminos volvieron a cruzarse en diferentes ocasiones durante los meses siguientes. La relación fue consolidándose y, en septiembre de 1968, Paul llamó a Linda para pedirle que regresara a Londres.
El 12 de marzo de 1969 contrajeron matrimonio en una ceremonia civil celebrada en el Registro de Marylebone, en Londres. Linda se convirtió desde entonces en una figura habitual junto a uno de los músicos más conocidos del planeta.
Pero Linda McCartney no fue simplemente “la mujer de Paul McCartney”. Construyó una trayectoria artística propia como fotógrafa, compositora, música y activista, además de participar directamente en algunos de los proyectos musicales de su marido.
De la fotografía a Wings
Tras la separación de The Beatles en 1970, Paul McCartney comenzó a preparar una nueva etapa musical. De aquellas canciones y grabaciones terminaría naciendo Wings.
Paul enseñó a Linda a tocar el teclado y el piano y le propuso formar parte de la nueva banda. Al principio ella tenía dudas porque no se consideraba una música profesional y pensaba que todavía no estaba preparada.
Finalmente aceptó. Linda se convirtió en teclista de Wings y comenzó una nueva etapa que la llevaría de estar detrás de una cámara a subir a los escenarios de todo el mundo.
Wings se convirtió en una de las bandas de mayor éxito comercial de los años setenta, con canciones como «Live and Let Die», escrita para la película de James Bond del mismo nombre.
La canción se convirtió en uno de los grandes clásicos de Paul McCartney y Wings y mostró también a Linda formando parte de una banda que mezclaba rock, pop y elementos orquestales con una enorme capacidad para llegar al gran público.
Linda McCartney también componía
Uno de los aspectos menos conocidos de su trayectoria es su faceta como compositora. Linda participó en la creación de canciones de Wings y también publicó trabajos bajo diferentes nombres artísticos.
En 1977 apareció en Estados Unidos el sencillo «Seaside Woman», firmado por un grupo llamado Suzy and the Red Stripes.
Detrás de aquel nombre estaba en realidad Wings, con Linda McCartney como voz principal. La canción mostraba una faceta mucho más desenfadada y personal de Linda.
Una compositora reconocida junto a Paul
Linda también aparece acreditada junto a Paul McCartney en las canciones del álbum Ram, publicado en 1971.
Aquellos créditos generaron una disputa legal con ATV Music, que entonces controlaba los derechos de numerosas composiciones de Lennon y McCartney. La compañía cuestionó inicialmente la participación de Linda como compositora.
El conflicto terminó resolviéndose a favor de los McCartney y Linda continuó apareciendo acreditada como coautora junto a Paul.
La fotografía siempre estuvo presente
Aunque la música ocupó una parte fundamental de su vida durante los años de Wings, Linda nunca abandonó la fotografía.
Sus imágenes fueron expuestas en numerosas galerías internacionales y también llegaron a instituciones como el Victoria and Albert Museum de Londres.
En 1993 publicó Linda McCartney’s Sixties: Portrait of an Era, una colección de fotografías que reunía algunos de sus retratos de músicos y personajes de aquella extraordinaria década.
Sus fotografías tienen además un valor documental especial porque muestran a algunos de los protagonistas de los años sesenta fuera del escenario, en momentos más naturales y cercanos.
Una mujer comprometida con los animales
Otra parte fundamental de la vida de Linda McCartney fue su compromiso con los derechos de los animales.
Linda y Paul adoptaron una alimentación vegetariana y Linda se convirtió en una defensora pública de esta forma de vida. Con el paso del tiempo también desarrolló productos y proyectos relacionados con la alimentación vegetariana.
Este compromiso acabaría convirtiéndose en una parte importante de su legado y continuaría vinculado a su nombre después de su fallecimiento.
Wide Prairie
Linda continuó trabajando en diferentes proyectos musicales y compositivos. Tras su muerte, Paul McCartney y colaboradores cercanos completaron algunas de sus grabaciones.
En 1998 se publicó de manera póstuma Wide Prairie, un álbum que reunía diferentes canciones grabadas por Linda a lo largo de los años.
Entre ellas se encontraba precisamente «Seaside Woman», una de las canciones que mejor permiten descubrir su faceta como intérprete más allá de su trabajo con Wings.
El último tramo de su vida
Linda McCartney continuó trabajando y desarrollando sus proyectos artísticos y personales durante los años noventa.
En 1997, Paul McCartney recibió el título de caballero y Linda pasó a ser conocida como Lady Linda McCartney.
Poco después, Linda fue diagnosticada con cáncer de mama. Falleció el 17 de abril de 1998 en Tucson, Arizona, a los 56 años.
Linda McCartney dejó una historia que va mucho más allá de su relación con Paul. Fue fotógrafa de una generación irrepetible, música de Wings, compositora, artista y una defensora del bienestar animal cuya influencia continúa presente décadas después.
Una mirada diferente a la historia del rock
Quizá una de las cosas más interesantes de Linda McCartney sea precisamente la cantidad de caminos que recorrió.
Primero estuvo detrás de una cámara fotografiando a quienes estaban cambiando la música. Después pasó a formar parte de una de las bandas más populares de los años setenta.
Y mientras todo eso sucedía, continuó desarrollando su propia sensibilidad artística y defendiendo causas en las que creía.
Sus fotografías nos permiten mirar hacia atrás y descubrir una época desde una perspectiva diferente. Sus canciones nos recuerdan que también encontró su propio espacio dentro de la música.
Linda McCartney habría cumplido 85 años. Hoy recordamos a una mujer que convirtió una cámara, un teclado y su propia sensibilidad artística en una parte de la historia de la música popular.
Feliz cumpleaños, Linda. Una buena excusa para volver a mirar aquellas fotografías, recuperar las canciones de Wings y recordar que detrás de muchas de las grandes historias del rock también existen otras historias que merecen ser contadas.


