Mikel Oteiza demuestra que los sueños no tienen fecha con Nunca es tarde

Tras el aclamado debut Mundos de Papel en 2021, la banda pop Flores de Marte regresa con fuerza...
Como fan acérrima de Avantasia desde 2011 estaba esperando con ansia el nuevo trabajo...
Steven Wilson, conocido tanto por su inagotable creatividad musical como por su maestría como...
El sello británico Madfish vuelve a sorprender tras el éxito de su última edición...
Track List 01 Natural Thing 02 Only You Can Rock Me 03 Doctor Doctor 04 Mother Mary 05 This...
Track List CARA A 01- Hotel Overlook 02 - Acabemos bien 03 - Hoy igual que ayer 04 -...

Hay discos que nacen para entretener y otros que nacen para contar una historia. Nunca es tarde, el primer álbum de Mikel Oteiza, pertenece a esta segunda categoría. No es únicamente un trabajo formado por once canciones; es el reflejo de una vida marcada por la perseverancia, la ilusión y la convicción de que nunca existe un momento equivocado para perseguir aquello que uno ama.

Natural de Arrasate-Mondragón, Mikel Oteiza ha recorrido un camino poco habitual. Cantante, compositor, guitarrista, mago y guionista, siempre ha tenido claro que el verdadero objetivo de cualquier escenario es emocionar al público. Esa filosofía ha acompañado cada una de las etapas de su trayectoria y encuentra ahora su máxima expresión con la publicación de su primer álbum, editado además en formato vinilo, un sueño que durante muchos años parecía lejano.

Su relación con la música comenzó cuando apenas tenía quince años. Junto a tres amigos formó la banda Arsenal, una aventura que les llevó a vivir experiencias inolvidables e incluso a rozar la posibilidad de firmar con una gran discográfica. Sin embargo, aquel proyecto terminó antes de lo esperado. Lejos de abandonar el mundo del espectáculo, Mikel encontró una nueva forma de conectar con el público a través de la magia, creando junto a Lili el personaje de Lalo y un exitoso espectáculo infantil que durante años llenó de ilusión numerosos escenarios.

Pero la música nunca dejó de acompañarle.

En 2016 regresó al estudio de grabación con «Carta desde el Cielo», una emotiva canción dedicada a un amigo fallecido. Aquella composición marcó el inicio de una nueva etapa artística que continuó con canciones como «Estoy a tu lado», «Parapapá» o «Vuela», temas que fueron consolidando un estilo basado en el optimismo, la cercanía y la capacidad de transmitir emociones sencillas pero profundamente humanas.

Todo ese recorrido desemboca ahora en Nunca es tarde, un álbum que reúne once canciones llenas de energía positiva y mensajes de superación. El disco llega acompañado por el lanzamiento del sencillo «En brazos de otra», una canción que, lejos de recrearse en el desamor, apuesta por afrontar las despedidas con esperanza y mirar siempre hacia adelante.

El propio Mikel resume perfectamente el significado del título del álbum:

«Creo que nunca es tarde para hacer lo que te dé la gana en la vida. Da igual la edad, el sexo, la economía o de dónde vengas. Si quieres hacer algo, lucha por ello. Hay que dejar los miedos a un lado y tirarse a la piscina.»

Esa filosofía está presente en todo el disco. Canciones que invitan a disfrutar, a levantarse después de los golpes y a recuperar la ilusión incluso cuando las circunstancias parecen complicadas. No es casualidad que muchos seguidores le hayan confesado que temas como «Vuela» les ayudaron a afrontar momentos especialmente difíciles.

Musicalmente, el álbum ha contado con la producción de Carlos de López, cantante de la mítica banda Dragon Rapide y colaborador habitual del reconocido productor Javier Losada en Kronborg Records. Un trabajo que consigue mantener la esencia del pop rock español clásico mientras aporta una producción cuidada y cercana.

Sin embargo, Nunca es tarde no supone un punto final, sino el comienzo de una nueva etapa. El artista ya trabaja en las canciones de su segundo disco, donde explora sonidos más actuales sin perder la identidad que caracteriza sus composiciones.

Además, uno de sus grandes objetivos es trasladar estas canciones al directo de una manera diferente. Su experiencia como mago formará parte de los conciertos, creando un espectáculo donde música e ilusión convivirán sobre el mismo escenario para ofrecer una experiencia única al público.

En un momento donde la inmediatez parece marcar el ritmo de la industria musical, Mikel Oteiza demuestra que la constancia sigue teniendo recompensa. Nunca es tarde no solo da nombre a un disco; resume toda una manera de entender la vida. Porque algunos sueños necesitan más tiempo para hacerse realidad, pero cuando llegan lo hacen con la fuerza de quien nunca dejó de creer en ellos.

SIGUE A MIKEL OTEIZA EN SUS REDES: