En un mundo donde hay veces que todo parece inventado, la originalidad a veces se paga al alto precio que merece. Y, desde luego, Image Comics sigue destacando como hogar y plataforma de creadores capaces de lo casi imposible. La leyenda de Aladino y su genio de la lámpara es una historia que ha trascendido generación tras generación. ¿A qué ser humano no le gustaría que apareciese un ser con poderes que pudiese concedernos tres deseos? Hasta ahí todos conocemos lo que puede pasar. Pero, ¿y si en lugar de un genio de repente apareciesen tantos como seres humanos superpoblamos en estos momentos la tierra? ¿Te imaginas las consecuencias cuando resulta imposible ponerse de acuerdo ni con quien compartes ideas? Pues esa es la alocada premisa con la que se atrevieron estos dos autores en una serie que causó tanto revuelo y éxito en el momento de su publicación en Estados Unidos que a Amazon Studios le faltó tiempo para hacerse rápidamente con los derechos para una posible adaptación televisiva.

El veterano escritor Charles Soule (Inhumanos y Daredevil, entre otras muchas obras), cuenta como su amistad creativa con Ryan Browne (God Hates Astronauts) dio origen a esta idea convertida en serie para Image Comics y ahora recopilada y editada en formato integral de tapa dura por Panini Cómics: «hace mucho tiempo (probablemente en 2015 o 2016) Charles y Ryan estaban haciendo el tonto. Suelen hacerlo bastante. En aquella sesión de tontería en particular, Ryan estaba lanzando ideas para Historias lmposibles… historias que no se pueden contar porque su premisa impide que haya una historia. Ryan dijo «Siete mil millones de genios. iA todo el rundo en la Tierra se le aparece un genio al mismo tiempo!». Y sugirió que eso sería imposible, porque seguro que alguien desearía inmediatamente que todos los habitantes del planeta se convirtieran en un montón de pilas o en un helado gigante, o algo por el estilo. Charles dijo: ‘Seguramente tienes razón. Necesitaría algo de desarrollo, pero me gusta No la descartemos. iNunca se sabe!’ «.

Que a todo el mundo en la Tierra, exactamente en el mismo momento, un genio les conceda un deseo, hasta la última persona, desde bebés a los que incluso están a punto de morir, como es de esperar, no convierte nuestro ya fatigado planeta en un paraíso precisamente. Imaginada desde el principio para desarrollarse a lo largo de ocho números, Soule y Browne repiten ese número con hilarante humor negro en viñetas a toda página que recorren desde los primeros ocho segundos de asombro a los primeros ocho minutos de caos, los primeros ocho días de delirio y así pasando por meses y años hasta ocho siglos después. Todo ello con el consecuente recuento de la población humana y población de genios restante a cada momento.

Lo impredecible de un mundo donde todos pueden hacer realidad su sueño, o explorar su mayor deseo es una espiral de situaciones surrealistas que ambos autores conducen a través de un variopinto grupo de personajes a los que conocemos en la Taberna Lampwick, en un rincón inadvertido de Michigan. Por supuesto son ocho personajes: los tres jóvenes miembros de la banda Badabangs, un niño que su cumpleaños número doce trata de arrastrar a su padre alcohólico de vuelta a casa, un matrimonio chino desesperados por llegar a otro local de nombre parecido en la otra punta de la ciudad y, por último, el enigmático dueño del local, Will Williams, que pronto se muestra un experto en supervivencia.
Y así, a través de sus ojos y los de personajes añadidos como Hombre Idea, asistimos a una desenfrenada montaña rusa en la que hay quienes desean ser dragones, mientras otros anhelan el apocalipsis zombi, ser un superrobot gigante o un superhéroe. Lo más curioso y revelador es cuando los autores nos dan las claves para leer esta obra de varias formas. Escrita realmente cuando todos tratábamos de pasar página tras la pandemia que nos tocó a todos y cada uno de los habitantes del planeta, «Eight Billion Genies es una historia sobre cumplir deseos, que creemos tocará la fibra sensible del mundo actual. Todo el planeta acaba de experimentar dos años en los que las cosas (por decirlo suavemente) no han salido según lo planeado. La idea de tener la oportunidad de cambiar las cosas, de alcanzar tus sueños, de enderezar tu vida o, simplemente, de arreglar todo esto… Es una idea atractiva. Si pudieras pedir un deseo, ¿cómo lo usarías? ¿Ayudarías al mundo o serías egoísta?»

Por supuesto, la forma en que Soule plantea la vertiginosa trama de Eight Billion Genies apenas da pie en una primera lectura que no sea disfrutar del espectáculo visual recreado por Ryan Browne donde la acción e infinidad de sucesos encadenados pasan sin freno por cada página. «No pretendemos ponernos pesados con estos temas -apuntan los autores-. Los genios nos permiten contar una historia que es emocionante, divertida y curiosa: una capa de caramelo sobre temas más profundos como el deseo, la necesidad y la esperanza». Sobre la peculiar e interesante forma de los genios, Browne retorció gráficamente la imagen más popular y azul que todos tenemos de los habitantes de lámparas maravillosas para dar con su forma de expresión perfecta. Ante un dibujo moderadamente realista y detallado, diseñó e ilustró a cada genio como una pequeña versión casi ectoplásmica de cada personaje, aunque Ryan Browne prefiere pensar en ellos «como una mala imitación de Hora de Aventuras«.

La muy recomendable edición integral de Eight Billion Genies a través de la que Panini Cómics publica esta novedosa, original y exitosa serie supera las expectativas de otras obras de Image. A los ocho números originales incluidos aquí se añade una verdaderamente extensa galería de más de veinte páginas con portadas originales y alternativas a cargo de diferentes autores. Y por si fuera poco, el tomo lo completan «La historia secreta de Eight Billion Genies« contada por los propios autores, más varias páginas con bocetos y estudios de los personajes y su evolución. Como colofón, el apartado «Los deseos que has perdido» incluye las notas incluidas originalmente en una «versión del director» de edición extremadamente limitada del número 1 de la serie, que suponen una detallada mirada página a página, de todas las referencias, extrañas alusiones a Detroit, elementos en suspenso y todas «las tonterías que Charles y Ryan metieron únicamente para divertirse entre ellos… todo está aquí».
SOBRE LOS AUTORES

CHARLES SOULE
Charles Soule es un escritor súper ventas del New York Times, también nominado a los Premios Eisner. Ha trabajado en cómics, novelas, películas, televisión y videojuegos durante más de una década. Ha colaborado con Marvel, DC y otros, incluyendo series de larga duración como Daredevil o La Cosa de Pantano. Para el universo Star Wars, guionizó series de cómics como Lando o Obi-Wan, así como Darth Vader o Poe Dameron. También la miniserie El ascenso de Kylo Ren o el videojuego Star Wars Battlefront II. Ha sido el creador de Undiscovered Country para Image y la novela Luz de los Jedi, para el nuevo evento de Disney/Star Wars. Vive en Brooklyn, toca diferentes instrumentos y hubo un tiempo en el que ejerció la abogacía.

RYAN BROWNE
Ryan Browne es un dibujante de cómics perdedor del premio Harvey que vive en Chicago, lllinois. Ha escrito y dibujado obras muy extrañas (God Hates Astronauts, Blast Furnace: Recreational Thief) y cocreado cosas muy extrañas con Charles Soule (Curse Words -que deberías leer- y Eight Billion Genies -que deberías leer también-). No es un superventas del New York Times, pero vamos a tratarlo como si lo fuera. Él se lo merece. Tiene dos hijos pequeños (Kirby y Alice), una esposa brillante (Carrie) y un viejo gato negro llamado Simon (que es el protagonista de una portada alternativa y que puedes encontrar escondido en cada número de cada cómic que hace Ryan -en serio-).














