Con poco que sigas nuestras recomendaciones en este espacio único que nos ofrecen los recovecos virtuales de LH MAGAZIN, sabrás que aquí somos tan entusiastas de los nuevos talentos como de los clásicos de todo color, tamaño y formato. La recomendación de hoy es toda una celebración a cómo el mundo del cómic, mayúsculo como cualquier otra representación del Arte, ha sido capaz de crear íconos y creaciones que, como Carlitos y Snoopy, cumplen en este 2025 nada menos que 75 años de vida con sus aventuras y tiras cómicas que, en sus sus humildes comienzos, el 2 de octubre de 1950 se publicó en solo siete periódicos estadounidenses, incluyendo The Washington Post y que, poco después del fallecimiento de Charles M. Schulz, su creador, en el año 2000, contabilizaba su impresión en 2.600 periódicos de 75 países diferentes, habiéndose traducido a 21 idiomas.


De tanto dato, ajeno al puro entretenimiento de unos personajes y una tira cómica tan icónica, divertida y entretenida como Peanuts, título original y por el que es reconocida en los países de habla inglesa, me quedo con un breve apunte y reflexión sobre la importancia de la herramienta que, hace tantos años ya, ayudó a que este personaje de cómic se hiciera universal: los periódicos. Objetos a día de hoy prácticamente desaparecidos incluso aunque su mejor uso fuese muchas veces envolver comida, lo cierto es que, desde que el reconocido nacimiento del cómic como género con la tira de The Yellow Kid de Richard Felton Outcault, a finales del siglo XIX en el diario norteamericano The New York World, de un tal Joseph Pullitzer, las páginas impresas, a muchos años de su derrota ante la tecnología, fueron básicas para la difusión de este género que recomendamos, tratamos de difundir y, sin duda, amamos.

El de Carlitos y Snoopy es sólo uno de los cientos de ejemplos en los que, popularizarse gracias a los millones de lectores que, en otra época, disfrutaban de la prensa escrita y encontraban, junto a información más creíble que la de nuestros días, citas gráficas en viñetas que perviven por encima de todo lo que aquellos periódicos contaron y ha quedado olvidado. Mafalda, Calvin y Hobbes, el Príncipe Valiente, Flash Gordon e incluso Conan, entre tantos ejemplos que incluso recuerdes, se convirtieron en el legado que aún hoy disfrutamos gracias a su presencia en la casi desaparecida prensa diaria o semanal a la que agradecemos desde aquí que tantas creaciones nacidas al amparo del papel sigan cumpliendo años como lo demuestran hoy Carlitos y Snoopy.

Conmemorando de la mejor forma posible el 75 aniversario de la publicación de la primera historieta de Peanuts, Reservoir Books amplía su colección de libros realmente esenciales para entender y disfrutar del Noveno Arte con una espléndida edición en vistosa tapa dura de color naranja mate que llamará tu atención en cualquier librería con buen gusto o en tu tienda de cómics habitual. En su interior, 576 páginas de existencialismo perruno y sabiduría infantil para todas las edades recogen lo mejor y más granado de las miles de tiras cómicas diarias y dominicales que, a lo lago de más de cinco décadas, hicieron sonreír a varias generaciones de lectoras y lectores. Tan titánica tarea ha corrido a cargo de Daniel Álvarez Cañella, encargado en Reservoir Books de la selección y traducción de un material ordenado cuidadosa y equilibradamente por décadas desde 1950 hasta la última tira publicada, hace 25 años, el domingo 13 de febrero de 2000. Ese domingo fue sin duda diferente porque, como recuerdan las diversas páginas web y fuentes oficiales en relación a Schulz y el mundo de Carlitos y Snoopy, «apenas unas horas antes de que los periódicos llegaran a las casas con la última tira cómica original de Peanuts, su creador, Charles M. Schulz, quien una vez describió su vida como «una vida de rechazo», falleció pacíficamente mientras dormía la noche anterior, sucumbiendo a complicaciones de un cáncer de colon. Fue un final poético para la vida de un dibujante devoto que, desde sus primeros recuerdos, supo que solo quería hacer «dibujos graciosos»».

Carlitos y Snoopy. Las mejores tiras de Peanuts es no sólo una oportunidad perfecta para disfrutar de las aventuras de sus personajes protagonistas y la extensa galería que alcanzó hasta 70 personajes distintos alrededor de Charlie Brown, su hermana Sally o ese sabueso de imaginación desbordante de nombre Snoopy que, apenas en una década, pasó de mera mascota de cuatro patas a un personaje bípedo, con una imaginación aún más desbordante que la de sus compañeros humanos algo que, desde el tejado de esa icónica caseta suya en la que se permitía soñar, escribir o filosofar, le permitió a Schulz llevar sus historias en direcciones siempre nuevas a lo largo de 50 inolvidables años. Y es que, lo mejor, es que, sin dejar de disfrutar de las ocurrencias de protagonistas y secundarios como Woodstock, Lucy, Linus, Patty, Schroeder o Sally, avanzar en la obra de Schulz a lo largo de los años se convierte, para la mirada más adulta en un excelente escenario arqueológico por el que desfilan no sólo años de historia, sino décadas en las que Schulz, como cualquier autor que se precie, perfeccionó su sencillo, reconocible y esquemático dibujo ganando en expresividad al tiempo que reducía el número de trazos necesarios para expresar tantos estados emocionales y sentimientos.

Releer en el agradecido formato apaisado original esta espectacular selección de las tiras de Carlitos y Snoopy supone reconocer también el indudable mérito de su autor para ser capaz de mantenerse, sin agotar en ningún momento la «fórmula mágica» con la que conectaba con su público. Como cualquier gran clásico, sin duda las dotes de Observación de Schulz le mantuvieron conectado durante todos esos años con una audiencia fiel que convirtió a Charlie Brown y a Snoopy en iconos y símbolos que, incluso en la década de los 80 invadieron con su merchandising y colecciones de cromos países como el nuestro. Comparándolo con otras tiras de éxito de longevidad e influencia similares, hay detalles que hacen a Peanuts una experiencia única, como el hecho de haber evitado durante tantísimas páginas y viñetas la presencia de adultos en un mundo pensado por niños que, no obstante, siempre atrajo igualmente a los adultos. Schulz se pronunció al respecto en una entrevista en 1975: «suelo decir que [los adultos] no aparecen porque la tira cómica diaria mide solo tres centímetros y medio de alto, y no tendrían espacio para ponerse de pie. De hecho, los han excluido porque se entrometerían en un mundo donde solo podrían sentirse incómodos. No se necesitan adultos en la tira cómica de Peanuts. Al principio experimenté con voces en off, pero pronto lo abandoné porque no solo era poco práctico, sino también torpe. En cambio, he desarrollado un elenco de adultos en off de los que se habla, pero nunca se ven ni se oyen».

A lo largo de sus cinco décadas de existencia, el alcance de Peanuts se transformó en un total de 45 especiales de televisión animados, un programa de televisión los sábados por la mañana entre 1983 y1985 y una miniserie de televisión de ocho partes sobre la historia de Estados Unidos (1988). Además Carlitos y Snoopy llegaron a la gran pantalla en cinco películas de larga duración, dos de las cuales incluían guion original del propio Schulz: A Boy Named Charlie Brown (1969), Snoopy Come Home (1972), Race For Your Life, Charlie Brown (1977), Bon Voyage, Charlie Brown (and Don’t Come Back!!) (1980), y la relativamente reciente The Peanuts Movie (2015) que todavía recuerdo haber disfrutado en un cine con mis propios hijos, en un relevo generacional inevitable, a través del que todos los personajes de Peanuts mantienen su merecida inmortalidad como uno de los más sanos legados culturales universales propiciados por personajes de cómic.

No lo dudes, sea aprovechando el verano o dejando su amable lectura y disfrute de aventuras atemporales para cualquier otra época del año: Carlitos y Snoopy. Las mejores tiras de Peanuts es una lectura tan recomendada como necesaria donde la lúcida mente de un dibujante y creador irrepetible nos recuerda en cualquier momento en que descubramos a estos personajes, como nuestra propia naturaleza humana, reflejada en el devenir y aventura de una pandilla de críos, sigue siendo el tema más universal e interesante de cualquier vida. Y es que Carlitos, representado desde sus primeras viñetas como potencial perdedor ante cualquier situación, en realidad nunca se rindió ni dejó de intentar mejorar. Creo que cincuenta años insistiendo en el mero hecho de ser y disfrutar de su vida dibujada demuestran mejor que nada su capacidad de supervivencia y la merecida vigencia de su creador.

SOBRE EL AUTOR

CHARLES MONROE SCHULZ
Charles Monroe Schulz (1922-2000) nació y se crió en Minnesota, Estados Unidos. Tras servir en el ejército estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó como profesor de arte a la vez que publicaba sus primeras tiras cómicas, Little Folks, en un periódico local. Dichas tiras originaron una de las series más longevas y relevantes de la historia del cómic: Peanuts, publicada ininterrumpidamente entre el 2 de octubre de 1950 y 13 de febrero del 2000, pocas horas después del fallecimiento del autor. Peanuts, más conocida en nuestro país como Carlitos y Snoopy, fue una obra pionera en la introducción de la vida cotidiana en el mundo del cómic y llegó a publicarse simultáneamente en 2600 periódicos de todo el mundo, convirtiéndose en una de las series más populares, lo que le valió a Charles M. Schulz reconocimientos como el Premio a la Mejor Tira Cómica en 1962 por el National Cartoonists Society o el Reuben Award en 1955 y 1964.

«Peanuts fue, es y seguirá siendo el mejor cómic del mundo».
Ray Bradbury
«Snoopy es un microcosmos, una pequeña comedia humana para todos los bolsillos».
Umberto Eco
«Peanuts fue mi inspiración y mi consuelo; Snoopy, mi alma gemela; Carlitos, en sus gloriosos días lúgubres, alguien con quien compartir las desilusiones y la culpa».
Jonathan Franzen
«Sus viñetas contienen la sencillez y a la vez la profundidad de carga de un haiku, solo que son más fáciles de entender… y más bonitas».
Art Spiegelman
«Charles Schulz fue un gran artista y un filósofo: nos enseñó que, para ser fuertes, debemos reírnos de lo que nos causa dolor».
John Waters
«Las historietas de Schulz capturan la esencia de la infancia de una manera que logra resonar a cualquier edad. Un narrador magistral».
Steven Spielberg








