
Cuando la voz es del corazón se simplifica el léxico. Desaparece toda pretensión. Te olvidas del mundo y de ti mismo. Vuelves a ser aquel pequeño ser de fe inconmovible. A jugar sin prisa en el parque. A saborear la blandura de tu cama en la antesala a los sueños más amables.
Cuando la voz es del corazón, no hablas de lo que no tiene ninguna importancia. No ríes las gracias que no te hacen gracia. No hablas como un político, sino como un niño.
Cuando es del corazón la voz todo, hasta en el más profundo dolor, cobra sentido. Como hacía el genio Ibáñez con los cómics de Mortadelo y Filemón.
Esta es la voz seria y alegre de dos corazones unidos. Esta es la energía del amor y es esta una de las más bellas, reconfortantes y esperanzadoras entrevistas que ha dado este programa.
GRACIAS POR TODO

























