Acabamos 2025 con el que, por muchas razones, para mi es uno de los libros más importantes del año. Manuel Sanjulián (conocido artísticamente como Sanjulian) es sin duda uno de los ilustradores vivos más importantes del mundo. Y, como tantos otros artistas o ilustradores nacidos aquí, por muy respetado que sea en España para quienes conocen su obra o incluso han tenido la suerte de conocerle a él en persona, lo cierto es que su inmenso legado ha despertado siempre muchísima más admiración y respeto profesional fuera de aquí. Que hasta este libro de Diábolo Ediciones ninguna editorial española hubiese editado ningún libro sobre su obra (porque os recuerdo que el libro que editó Norma Editorial en los 80 era en realidad la versión en castellano del que editara Glénat en Francia en 1985), demuestra la ausencia de interés por un artista que dejó huella indeleble ya en la década de los 70 del siglo pasado en Estados Unidos, cuando su arte dejó tal huella en los editores de la época que pasó a dibujar muchísimas de las portadas de la legendaria Warren Publishing, incluyendo publicaciones como Creepy, ilustraciones inolvidables del personaje universal de Vampirella o visiones de Conan el Bárbaro al mismo nivel de cualquier cuadro de Frazetta.

La fantasía ilustrada es el final de un largo viaje que le ha llevado a Diábolo Ediciones más de un año de conversaciones con el propio autor y mucho trabajo para recopilar, ordenar y dar forma a una obra editada en verdadera edición de lujo (tapa dura, espectacular tamaño de 22×30 cm., con sobrecubierta) que nos ofrecen cientos de ilustraciones a lo largo de sus más de quinientas páginas impresas en un cuidado papel mate que resalta todos los detalles tanto de sus espectaculares oleos a color como de sus elaborados bocetos a lápiz o trabajos a tinta. Ante la titánica labor de contener la prolífica y vasta obra del autor en un recorrido por tantísimos trabajos realizados, Diábolo optó por soluciones drásticas pero necesarias que su editor, Lorenzo Pascual, ha aclarado en numerosas entrevistas y que, en todo momento, fueron compartidas y aprobadas por el propio artista. Para empezar y, como puedes imaginar, por muchas imágenes que queramos mostrarte de las contenidas en el libro, es imposible abarcar la cantidad de estilos y temáticas que te encontrarás si te animas a acercarte a tan magnífico volumen en papel. Por eso, por ejemplo, este libro prescinde incluso de paginación, para evitar la más mínima distracción o intromisión en las espectaculares imágenes, la mayoría tratadas a partir de fotografías realizadas por el propio Sanjulian dado el tamaño de la mayoría de sus cuadros.

Autor en activo desde hace más de 50 años, todo el material al que tuvieron acceso desde Diábolo, que debió resultar como entrar en un museo de maravillas abierto solo para sus ojos, procedía de infinidad de lugares en los que permanecían la mayoría de ellos inéditos y nunca antes recopilados en un solo libro. Piensa que, como autor en activo y artista todavía altamente cotizado en galerías de arte internacionales en las que su trabajo está puesto a la venta como puedes comprobar en su agencia oficial aquí, Sanjulian conserva registros de toda su obra pero los originales están dispersos a lo largo y ancho del planeta. Uno de los datos más asombrosos de este autor, aparte de su maestría indudable aún vigente en todo lo que sus manos son capaces de crear, es su impresionante trabajo continuo, incesante, que le convierte en uno de los dibujantes posiblemente con más obras realizadas a lo largo de una vida. Pero precisamente por eso y aunque conserve imágenes hasta de cada portada de libro enviada durante años a editoriales alemanas, británicas o escandinavas, catalogar y mantener un registro de fechas o destinos se ha demostrado harto difícil con el paso del tiempo. Si eres tan purista que has llegado a tener o tienes el mencionado libro de Norma/Glénat o alguno de los títulos editados en Estados Unidos, por ejemplo, podrás comprobar de hecho que muchas de las ilustraciones incluidas, en sus pies de foto repiten una y otra vez «sin fecha, sin título». Por eso para evitar texto inútil aparte de que la mayoría del material incluido en La fantasía ilustrada se presenta a si mismo y resulta indudable (personajes de cómic y ficción, del cine, actores, actrices, monstruos). La elección de mostrar al artista en estado puro, directamente y sin adornos innecesarios, fue desde luego la más acertada.

Pese a todo, La fantasía ilustrada nos presenta tan ingente legado de una forma ordenada para verdadero disfrute visual de la obra de Sanjulian. Además, incluso si eres de los que recuerda y aún admira al autor por tantas de sus ilustraciones que fueron portada de las revistas de cómic que buscábamos y comprábamos en quioscos en los 80, en este libro vas a encontrar muchas otras imágenes que seguro nunca antes habías visto o bocetos de algunas de sus obras mayúsculas. El libro se presenta con un doble prólogo, el primero, «Sanjulian, maestro de la pintura» a cargo del guionista y articulista Manuel Auad, quien resalta la habilidad de Sanjulian para «representar la esencia de muchos temas, desde el western hasta el gótico y la fantasía. Sus pinturas históricas están tan bien realizadas que pueden transportarte a la época apropiada con solo un vistazo. Sanjulian es un virtuoso del óleo y el lápiz. Su forma de trasladar el dibujo a lápiz a un cuadro es impecable y comparable a la de artistas famosos que se conservan en los museos más prestigiosos», además de añadirle lado humano a una leyenda viva del mundo del cómic y la ilustración al añadir que, cuando tuvo la oportunidad de conocerle, «me pareció muy afable, sencillo y sin pretensiones. Una persona con los pies en la tierra a la que no puedes dejar de querer».

El segundo prólogo, «Manuel Sanjulián. Creador de magia», está escrito por Marcos Ordóñez, historietista, articulista y, en su momento, director de una publicación mítica para aficionados al fantástico quien aún recuerda: «en la época en que dirigí la revista Fantastic Magazine, Manuel colaboró con nosotros, permitiéndonos la publicación de una magnífica ilustración a lápiz, formato póster, de Freddy Krueger, cuyo original regalaría a Robert Englund, meses después». En su texto, hace un recorrido en la larga trayectoria profesional del artista, acompañado de una colorida galería del imágenes de Sanjulian a lo largo de los años.

Y es así como llegamos al fin al primer capítulo de La fantasía ilustrada titulado «Primeros trabajos» donde, como en el resto de los que le seguirán, es el propio Sanjulian quien brevemente presenta el despliegue gráfico al que asistimos a continuación. En este caso, aludiendo a sus inicios, que todavía recuerda en sus más recientes presentaciones, incluyendo las de este libro: «siempre estuve seguro que mi futuro profesional sería como marino mercante, pero me fui olvidando de ello en el momento en que empecé a aceptar encargos para realizar dibujos e historietas, y acabé decidiéndome a dedicarme de lleno al mundo del arte. En estos primeros años, también hice trabajos de publicidad cinematográfica, tema que me atrajo mucho de siempre, sobre todo teniendo en cuenta que era un enamorado del séptimo arte». Asistimos en este capítulo a muchísimas ilustraciones en blanco y negro, viñetas de cómic, cárteles de películas españolas de sus inicios e incluso estampas religiosas.

El siguiente apartado, «Cubiertas e interiores de libros», nos lleva desde Conan a John Carter, pasando por ilustraciones para obras universales de la literatura y decenas de portadas para sus innumerables colaboraciones con diversas editoriales europeas. Así, el autor recuerda cómo «desde el principio, fui consciente de como la Ilustración amplía el campo del dibujo en la historieta. Te puedes centrar en una escena concreta y además darle tu idea del color. Mis primeras ilustraciones fueron para el interior de revistas de los países escandinavos, así como portadas de western y de detectives para sindicar en toda Europa». Destaca en esta sección particularmente la ingente cantidad de portadas que realizó el autor para la editorial alemana Bastei, especialmente coloridas ilustraciones para novelas del oeste donde estratégicamente se situaban siempre voluptuosas figuras femeninas que, honestamente, pocos pintores han realizado con tanta clase y a la vez carga erótica como Sanjulian.

Cuando logras pasar, todavía extasiado por el despliegue precedente al capítulo siguiente, en este caso «Personajes de cómics», un escalofrío de nostalgia te induce a recordar aún sin quererlo, porque llegamos al apartado donde de repente te das cuenta que esa, aquella y también otra más, todas fueron portadas obra de Sanjulian. Profesionalmente además, aquí, el autor nos recuerda como «a principio de los años setenta conseguí la que en aquellos tiempos era la meta más difícil para un ilustrador español, llegar al mercado editorial norteamericano. Allí comencé a trabajar para varias editoriales de prestigio afincadas en New York y también en las míticas revistas de cómics de terror de Warren Publishing». Publicaciones como Creepy, Eerie, Famous Monsters, Vampirella son muchos de los ejemplos cuyo arte se puede disfrutar en estas páginas, tanto en sus formatos publicados con las diversas cabeceras como en su aspecto original o incluso bocetos.

El siguiente capítulo, titulado «Monstruos», es un viaje aún más alucinante y en el que, al mismo nivel de popularidad que todos sus trabajos y cuadros de fantasía heroica o espada y brujería, son una auténtica delicia para la vista y la nostalgia, ya que sus detallados e hiperrealistas retratos de todos y cada uno de los monstruos clásicos de las películas de terror de Universal, algunos de la Hammer y, por supuesto, muchos más de los que llegaron después, te dejan tan boquiabierto como posiblemente lo hicieron todos estos personajes cuando muchos de nosotros los vimos por primera vez en películas en blanco y negro, en películas aún insuperables: Frankenstein, Drácula, la Momia, la Criatura de la Laguna, todo ello en las indelebles miradas de Bela Lugosi, Boris Karloff, Christopher Lee, Lon Chaney y tantos otros… «Las ilustraciones de monstruos -recuerda Sanjulian en este caso- representan una gran parte de todas las que he realizado, y fueron las que hice en mis comienzos en Warren las que me abrieron la puerta para recibir más encargos y hacer más dibujos de este género, y de otros relacionados con lo fantástico». En este caso, con un pequeño atisbo a la grandeza del arte de Sanjulian, te invitamos a que busques el libro y descubras por ti mismo esto de lo que te estamos hablando.

El siguiente paso en La fantasía ilustrada lleva por título «Estrellas de cine» y, con nuestra capacidad de asombro irremediablemente in crescendo, nos dejará nuevamente horas divagando mirada y nuevos recuerdos en una miríada de retratos de actores y actrices, personajes y películas que marcaron a varias generaciones. «Mi pasión por el cine -apunta aquí Sanjulian– hizo que mi gran ilusión fuera realizar trabajos cinematográficos: retratos de actores, pósters…».


Comenzando por estrellas que nacieron en blanco y negro como Charles Chaplin o los Hermanos Marx, Bogart, James Dean, Elizabeth Taylor, Paul Newman, Clark Gable o la ineludible Marilyn con una mirada particularmente cristalina, el despliegue de caras conocidas, instantáneas de películas y homenajes abarca todo género, época y gusto posible que rememorar a partir de todo el arte obra de Sanjulian. Y es que la vigencia y actualidad del autor nos regala igualmente momentos de series y películas recientes como Juego de Tronos, Dune y todo un apartado dedicado al universo de Star Wars, franquicia para la que Sanjulian estuvo a punto de realizar el cartel original de El Imperio Contraataca y donde, el artista finalmente elegido, aprovechó su idea de Han Solo sosteniendo a la Princesa Leia como el autor ha contado en alguna entrevista todavía disponible online.

Y cuando creíamos que no podía haber nada aún mejor que todo a lo que ya hemos asistido, desembarcamos en el más extenso de todos los capítulos del libro, «Espada y Brujería», donde Sanjulian nos demuestra con hechos y arte porque está considerado como uno de los artistas más importantes bajo este denominador común donde, en realidad, tienen cabida prácticamente todos los sueños y universos relacionados con el mundo de la Fantasía. «Al popularizarse los libros de bolsillo -recuerda aquí el autor-, recibí el encargo de realizar dos portadas con el personaje de Conan, que gustaron tanto que hizo que inmediatamente me ofrecieran incontables encargos para dibujar ilustraciones y portadas de espada y brujería».

Y aún hay más… Porque el apartado siguiente recoge una igualmente enorme selección de ilustraciones bajo el título de Vampirella, personaje del que Sanjulian reconoce: «siempre he disfrutado dibujando a Vampirella. Junto con Conan, es el personaje
del que más ilustraciones he hecho en mi carrera. Comencé a dibujarla al poco de
su nacimiento en su revista publicada por Warren, y desde entonces no he dejado
de dibujarla ni de recibir encargos para hacerlo».

Como en el resto de La fantasía ilustrada, podemos disfrutar en este apartado particularmente de los estudios y bocetos para muchos de los oleos finales que han ocupado portadas de revistas y que, por descontado, son conocidas y han sido vistas en medio mundo pero nunca hasta ahora compiladas en un único libro junto al resto de obras maestras de Sanjulian.


Y con Vampirella ya sí podemos respirar después de las muchas horas que nos hemos quedado contemplando determinadas páginas y los infinitos detalles de toda una vida dedicada a la ilustración recopilada como nunca antes se había hecho en este La fantasía ilustrada de Diábolo Ediciones. El libro lo cierran algunas ilustraciones igualmente espectaculares como todas las que rellenan cada hueco y página de este gran tomo y un epílogo titulado «Rodando “Sanjulian, el poder de la ilustración”» y firmado por David García Sariñena que, como podéis imaginar fue el responsable del documental que La idea del proyecto del documental “Sanjulian, el poder de la ilustración”. Una idea que, como recuerda David García, «nace en 2019 y se rueda en 2020, con localizaciones en Sitges y en Barcelona; precisamente, en la casa natal de Manuel y que actualmente es el estudio de su hermano Mariano. Se estrenó en la 54ª edición del Festival Internacional de Cinema Fantástic de Catalunya, en Sitges, en 2021 y fue producido por Monster World Productions y por Producciones Adictos. Además de poder contar en el documental con la presencia de los citados Maren y Sanjulian Jr., también pudimos añadir testimonios de expertos y compañeros de profesión, como el dibujante de cómics Juan Giménez; el historiador y escritor, Luis Gasca, o el director de cine Víctor Matellano. Todo el metraje fue rodado por Jesús Loniego».

La fantasía ilustrada es uno de esos libros pensados y creados para perdurar por encima del tiempo porque, conozcas y admires la obra de Sanjulian o, si lo descubres por casualidad gracias a esta reseña y acabas cayendo en semejante viaje visual único, la obra de este ilustrador que aún sigue asombrándonos con sus encargos y comisiones, pero sobre todo con su desbordante imaginación y perfecta técnica, hace tiempo que es inevitablemente eterna.
SOBRE EL AUTOR

MANUEL SANJULIÁN
Nacido en Barcelona, Manuel Sanjulián estudió en la Academia de Bellas Artes de Sant Jordi. A los 20 años, Sanjulian se incorporó a la agencia artística Selecciones Ilustradas de Josep Toutain. Inicialmente trabajando para la sección de cómic, sus obras a todo color se empezaron a ver fuera de España, en Alemania, en los numerosos países escandinavos y, finalmente, en Inglaterra. Su producción de cómics en la década de 1970 incluye un par de adaptaciones cinematográficas e incluso un cómic en la revista Cimoc. Sanjulian prosperó en el mercado británico, donde trabajó para editoriales tan destacadas como Futura, Fontana, Harrow, etc. Nueve años más tarde, empezó a recibir encargos de clientes en Estados Unidos, especialmente para Warren Publishing. Trabajó para títulos de Warren como Creepy, Eerie y Famous Monsters, pero se le asocia principalmente con el título Vampirella, para el que ilustró numerosas portadas clásicas. Desde entonces, Sanjulian ha trabajado para muchas otras editoriales estadounidenses, entre ellas Dell, Ace, DAW, Bantam, Fawcett y Berkeley. Sanjulian también ha trabajado para Reader’s Digest. Su obra ha aparecido en numerosas galerías de arte europeas y ha colaborado en campañas publicitarias para un parque temático español, Port Aventura.







