
La banda madrileña De Rancho sigue abriéndose camino dentro del panorama musical con su nuevo trabajo “Una flor entre los ladrillos”, un disco que reivindica la belleza de lo natural frente al ruido de la ciudad y que consolida su apuesta por el pop-rock de guitarras en una escena dominada por otros sonidos.
En esta entrevista para LH Magazin, el grupo nos habla de cómo nació el proyecto casi de manera improvisada, del significado de ese título tan evocador y de la experiencia de trabajar junto al reconocido productor Nigel Walker, una figura clave que ha ayudado a llevar el sonido del disco “estúpidamente lejos”, como ellos mismos reconocen entre risas.
De Rancho también reflexiona sobre su forma de componer, esa mezcla entre crítica social y romanticismo que aparece en canciones como “Zombies”, y sobre la importancia del directo, donde su música cobra una dimensión especial y donde el público termina cantando cada tema como si fuera un himno.
Además, el grupo nos invita a descubrir su universo en directo el 13 de marzo en Plaza Mahou (Madrid), un concierto que promete ser una experiencia cercana y emocional, de esas que se viven con una cerveza en la mano y una canción en la cabeza.
La entrevista se completa con “El Test De Rancho”, un divertido cuestionario rápido donde la banda se moja sobre música, conciertos, comida o vinilos, mostrando ese espíritu cercano y desenfadado que también define su música.
Una charla para conocer mejor a una banda que sigue creciendo y que demuestra que, incluso entre el asfalto de la industria musical, siempre puede brotar una flor entre los ladrillos.
Para quienes todavía no os conocen, ¿cómo nace De Rancho y en qué momento sentisteis que el proyecto empezaba a tomar forma de verdad?
De Rancho nació en una semana. Yo (Adri) llevaba tiempo fantaseando con girar el volante de mi música en mi anterior proyecto y, justo, tenía un concierto importante para un evento de Amazon Music. Me pareció buena idea presentar a la banda por primera vez en el propio directo, y así fue. Me reuní con los chicos, les comenté la aventura y, desde el segundo uno, se convirtió en NUESTRA aventura. No sé si teníamos una forma muy sólida al principio, la verdad, pero nosotros siempre lo hemos sentido así.
En un panorama musical dominado por sonidos urbanos, vosotros seguís apostando por el pop-rock de guitarras. ¿Es una decisión consciente o simplemente es el sonido que os sale de forma natural?
Supongo que, si la vida fuese una peli, cada uno hace la música que le gustaría tener como banda sonora (dentro de sus posibilidades ajajaj). No es más que eso.

Vuestro nuevo disco se titula “Una flor entre los ladrillos”, una imagen muy sugerente. ¿Qué representa ese título y qué historia hay detrás de él?
El título lo sacó Alex. Una flor entre los ladrillos es, o al menos para mí, la belleza y la delicadeza de lo natural recuperando su espacio, abriéndose paso entre el asfalto, si este lo entendemos como símbolo de la ciudad, del consumo, el artificio y el ruido que le rodea. Creo que podría ser el título de todos nuestros discos de aquí en adelante, nos representa mucho.
Este trabajo ha contado con la producción de Nigel Walker, un nombre muy respetado en la música española. ¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar con él y qué ha aportado al sonido del disco?
Trabajar con Nigel es un lujo que no sé si nos merecíamos jajajaja. Es una experiencia. Creo que, y hablo todos, nos ha ayudado a comprender una dimensión de la música que no sabíamos ni que existía. Y sí, claro, el disco está completamente atravesado por él y por Alex, que son quienes lo han producido. De unas últimas, aquello se convirtió en una especie de reto personal por parte de ambos queriendo llevar el sonido estúpidamente lejos jajajaja. Y lo consiguieron.
Canciones como “Zombies” mezclan crítica social con un tono romántico muy vuestro. ¿Os interesa reflejar en vuestras canciones esa mezcla entre realidad y emoción?
Si, eso es justamente lo que somos.
Vuestras canciones tienen ese espíritu de himno que se canta con una cerveza en la mano. ¿Pensáis en el directo cuando estáis componiendo?
Cuando componemos, si que nos damos cuenta de qué canciones van a ser una locura en directo, y cual, quizá, brilla más en un paseo nocturno con los cascos. Pero no es algo que nos condicione demasiado a la hora de crear.
El 13 de marzo presentaréis vuestro proyecto en la Plaza Mahou de Madrid. ¿Cómo será ese concierto y qué podrá vivir el público que vaya a veros?
Pues, desde hace varios ensayos, tenemos la sensación de que va a ser un concierto increíble. Últimamente estamos sembraos jajaja. No sé, en los conciertos del Rancho se genera una magia extraña, es difícil de explicar. Además, el espacio de Plaza Mahou es una experiencia en sí. Es un buen lugar para descubrirnos, desde luego.
Siempre se dice que el verdadero ADN de una banda se descubre sobre el escenario. ¿Cómo es un concierto de De Rancho para alguien que os ve por primera vez?
Creo que la gente que nos viene a ver por primera vez se siente en casa. Nuestros bolos son como en una especie de lugar común o punto de encuentro de personas muy distintas, pero con una sensibilidad parecida. Se genera siempre una borrachera emocional curiosa. Aunque quizá yo no sea muy objetivo en esto, es una pregunta que sólo puede responder el público.
Mirando atrás, desde vuestros comienzos hasta este nuevo disco, ¿qué habéis aprendido como banda en este camino?
Todo. Al final, los ingredientes por los que una banda se forma son una intuición común, ganas, una manera de ver el mundo similar y la necesidad de contarlo. Hasta que uno no se echa a andar no tiene más que una vaga idea de cómo hacerlo. Ahora creo que creamos desde la decisión, cuando antes igual tenía más peso la inercia.
Para terminar, invitad a nuestros lectores: ¿por qué nadie debería perderse el concierto de De Rancho el próximo 13 de marzo en Plaza Mahou?
Pues, porque los conciertos, grandes o pequeños, son experiencias irrepetibles y este en concreto estamos seguros de que quien venga, va a tener difícil olvidarlo.

El Test De Rancho – Respuestas rápidas
- Cerveza fría o cubata después del concierto / Cerveza fría.
- Concierto en sala pequeña o festival gigante / Sala pequeña.
- Rolling Stones o Arctic Monkeys / Rolling Stones.
- Ensayo que acaba a las 3 de la mañana o madrugar para componer / Acabar de componer a las 3 de la mañana y madrugar para ensayar.
- Canción romántica o canción cañera / Somos unos románticos nosotros.
- Madrid de noche o Madrid de día / Madid de noche.
- Guitarra vintage o pedalera infinita / Guitarra vintage.
- Pizza después del bolo o bocata de madrugada / Bocata de madrugada.
- Canción perfecta de 2 minutos o épica de 6 / Épica de 6.
- Escuchar música en vinilo o en playlist / Vinilo siempre.







