Hace unos meses nos dejó impresionados bastante impresionados la obra Impenetrable de Alix Garin, la segunda novela gráfica de una autora de trazo y narrativa gráfica apabullante. Tanto que, ya que la mencionamos de pasada cuando hablamos largo y tendido de Impenetrable, no hemos podido evitar volver a su origen, a su primera aportación a este siempre sorprendente mundo de las viñetas: No me olvides, a la que pretendemos acercarte hoy, aquí y ahora. La experiencia en la propia vida de la autora se demostró a la vez inspiración, revulsivo y terapia al dar vida a estas páginas. Tras la historia de Clémence, una joven que asiste a la lenta caída de su abuela en manos de ese cruel callejón sin salida conocido como Alzheimer, se esconde el recuerdo de lo que a Alix Garin le tocó vivir, igual que su personaje, fuera del papel.

Pero la puerta que abre No me olvides no es un oscuro viaje al dolor que obviamente genera la perdida de un ser querido. Más bien al contrario, es un grito silencioso de rebeldía hacia lo que, por desgracia y de momento, es irreversible. La historia comienza cuando en otra angustiosa visita a la residencia en la que su madre mantiene a su abuela, la joven y aún idealista Clémence es testigo de una situación que ni comprende ni cree justa. Es la tercera vez que su abuela intenta escapar de la residencia en uno de esos momentos en que la falta de lucidez la hacen creer que aún es una niña y que debe volver con sus padres.

En ese encuentro crucial y cuando su abuela, antes de irse, le susurra un «Pues ayúdame, ¡llévame contigo!», algo se enciende en Clémence y a la desesperada, la joven toma la decisión impulsiva de sacar a su abuela de la residencia y cruzar el país si es necesario a la búsqueda de esa casa de la infancia que obsesiona a su abuela, incapaz de recordar lo que acaba de hacer pero capaz de recordar sus momentos perdidos de la infancia. Como os decía, idealizando la posibilidad de que recuperar su pasado ayude a su abuela a recuperar la memoria, ambas se embarcan en un viaje que, sin duda, les cambiará la vida a ambas para siempre. Como claramente describe la propia autora: «esta no es la historia de una anciana enferma. Es la historia de una mujer de 20 años que lucha contra viento y marea. El tipo de historia que no contamos con suficiente frecuencia, donde las mujeres actúan, toman decisiones, se vengan, dan golpes, dan a luz solas en coches, hacen malabarismos con los hijos y el trabajo, cometen errores; celebran sus vidas».

Lo que leemos y vivimos a continuación en No me olvides es un apasionante viaje de los que dejan huella. Un road cómic en su máxima expresión donde lo se plantea como travesura impulsiva de creíble final feliz se convierte en afrontar la convivencia con una persona que, a ratos, ni siquiera reconoce o sabe quién es Clémence, sumando retos a cada etapa del trayecto. Porque, por momentos, la debilidad cognitiva de su abuela delata las propias carencias de la protagonista, tanto con todo lo que aún no ha vivido como con los recuerdos que la unen de una forma especial a quien marcó sus recuerdos de infancia.

Con un estilo sencillo, de una pureza visual tan importante como lo que de si misma ha dejado Alix Garin en dar vida a esta sentida novela gráfica, No me olvides supuso dos largos años de trabajo y duelo para la autora. «He esperado este momento toda mi vida -recordaba cuando al fin anunciaba en sus redes sociales el final de este proyecto-. Aquí está, después de dos años de trabajo, firmando mi primera novela gráfica. Dos años difíciles y maravillosos a la vez, durante los cuales me he sumergido en mi trabajo como nunca antes. Han pasado tantas cosas, y aun así siento que me he quedado congelada en el tiempo». Sobre su buscada línea clara, la autora recuerda como, convencida del momento en que logró el tono que buscaba, esto debía ser «algo sencillo, sin demasiados colores, sin sobrecargar las líneas, pero que aun así creara atmósfera, presencia».
Lo cierto es que, según avanzas en la lectura de No me olvides, incluso si nunca tuviste la mala suerte de vivir una situación parecida a la de personaje y autora, la narración te atrapa hasta el punto de que olvidas que estás leyendo un cómic. Y te sientes en el asiento de atrás del destartalado coche del abuelo de Clémence, quien convive y vive con su abuela unos días inolvidables que son a la vez reencuentro, búsqueda y, en cierto modo, despedida.

No me olvides es un libro que no te deja indiferente. Es vida contada en viñetas que nos recuerda la importancia de ser capaz de aprovechar cada momento que puedes compartir con quienes te importan, quienes te aportan, quienes te han convertido posiblemente en parte de lo que eres. De entre sus mil lecturas posibles, esta novela gráfica dedicada por la autora a «todas las abuelas, firmes y modestas», pero también «a todas las Clémences, las llenas de energía, que cambiarán el mundo», es una conmovedora lección que sirvió para iniciar el brillante camino de una autora de cómics a la que os recomendamos descubrir y seguir en lo que ya ha publicado gracias a Astronave y Norma Editorial. Tras el esfuerzo emocional y de trabajo que le supuso sacar este libro adelante, una vez terminado, Alix Garin se mostró sincera y agradecida recordando lo que supuso en su vida como autora: «Es muy extraño ver mi nombre escrito así. Es muy conmovedor; es un sueño de la infancia. Creo que mi abuela habría estado muy orgullosa. Estaba muy orgullosa de que yo fuera «un artista». Significó mucho para ella, y eso sin duda contribuyó a que este sueño me pareciera posible».
SOBRE LA AUTORA

ALIX GARIN
Nací el 29 de mayo de 1997 en Namur, en Bélgica. Tras la secundaria, estudié en la sección de cómic de la École Supérieure des Arts Saint-Luc, en Lieja. Fueron tres años sumamente enriquecedores, en los que alimenté esta pasión y perfeccioné mi enfoque como artista a través de la exploración, el apoyo de mis profesores y la emulación con otros estudiantes. Poco después, Le Lombard publicó en 2021 mi primera novela gráfica, No me olvides (Astronave en España), que despertó el interés del público y la crítica, ya que recibió varios premios y se tradujo a una decena de idiomas. Hoy publico mi segundo álbum, titulado Impenetrable, también con Le Lombard (y Norma Editorial en castellano y catalán).


