
Tras la grata sorpresa de las dos primeras novedades publicadas por la nueva editorial Elephant Books, no hemos podido resistir la tentación de saber más de un proyecto que no deja de ser ilusionante en estos tiempos inciertos, donde personalmente preferimos quedarnos del lado de la creatividad ante lo artificial, del lado de quienes todavía sueñan pese a la que está cayendo. Elephant Books defiende incluso la elección de su nombre porque éste «simboliza memoria, fuerza y sensibilidad: tres rasgos que definen tanto al animal como a las historias a las que dará hogar». Y es que, desde la nota de prensa que les dio a conocer en diciembre de 2025, tienen claro que su intención es editar «obras que dejan huella, de pulso íntimo pero mirada universal, y que tienden puentes entre lo gráfico y lo textual«. Tras leer El velo blanco y Una carta para Jo, sus dos primeras novelas gráficas, a nosotros nos han convencido de que lo pretendido ya se ha convertido en viñetas memorables. Por eso nos pusimos en contacto con Elena Hernández, editora de Elephant Books y cara visible de este proyecto, para saber de primera mano un poco más sobre el arte de editar libros de papel en plena época digital.

¿Crees que son buenos tiempos para los cómics y/o novelas gráficas editadas en castellano?
El mercado del libro, y del cómic en particular, es complejo por distintas circunstancias. Hay una gran oferta, tanto de títulos de creadores españoles como de obras traducidas, y esto, desgraciadamente, es un arma de doble filo. Hay más títulos que nunca y un lector cada vez más exigente, lo que obliga a afinar mucho más qué se publica y por qué. Al mismo tiempo, la rotación tan rápida de novedades castiga tanto al editor como al librero, y es difícil mantener tus libros en la mesa de novedades para que tengan un largo recorrido. Los barómetros sobre los hábitos de lectura arrojan resultados optimistas, y se lee mucho, pero la realidad del mercado desde el otro lado, desde el del productor y trabajador en la cadena del libro, es más compleja que el hecho de que haya más o menos lectores. No obstante, para nosotros sí está siendo un buen momento. El cómic en castellano ha alcanzado una madurez evidente y se está desprendiendo de ese perjuicio con el que había vivido de «género» (término incorrecto) menor, y convive en el imaginario del lector con la novela, el ensayo o el cine con naturalidad. Quizá no sean tiempos fáciles, pero sí fértiles para proyectos con una identidad clara y una mirada a largo plazo.
¿Cómo nace exactamente la idea de Elephant Books? Todo indica que lo hizo en el seno de un sistema ya establecido como es Cartem Cómics, ¿correcto?
Sí, nace gracias a la experiencia Cartem Cómics y bajo su paraguas, pero también desde una necesidad distinta. Cartem tiene una línea muy definida, ligada al cómic europeo clásico, histórico o de género. Elephant Books surge como un espacio complementario, pensado para obras más fronterizas o arriesgadas: las temáticas y los estilos gráficos son variados y más difíciles de encajar en una colección, y nos pareció que un sello diferenciado, que aglutinase todas esas realidad y con una línea editorial clara, era la mejor manera de publicarlos. Más que una ruptura, es una expansión natural, que ha surgido a raíz de estos cuatro años de lectura, conversaciones con autores, otros editores, agentes y reflexión sobre el panorama editorial y a dónde nos queremos dirigir en el futuro.

Precisamente Cártem Cómics se caracteriza por un cuidado en las ediciones de sus títulos que hace que cada libro sea una pequeña obra de arte casi para coleccionistas añadido a cada título y autor. ¿Será la filosofía a seguir también por Elephant Books o hay otro rasgo que os defina mejor?
El cuidado material seguirá siendo importante, porque creemos que la forma también comunica. Pero en Elephant Books el foco principal está en la voz y la personalidad de cada obra. No buscamos ediciones espectaculares por sí mismas, sino libros coherentes con lo que cuentan.

Las ediciones están pensadas para ser accesibles y manejables; queremos que sean libros que te acompañen siempre que lo necesites. Por eso, salvo algunas excepciones, serán libros en tapa blanda y de precios ajustados, en torno a los 20€. No buscamos el objeto de lujo o de colección, pero sí libros bien editados, cómodos de leer y coherentes con la obra que contienen
Ya que a día de hoy resulta evidente que el lector/a mayoritario de cómics es un público adulto, con el que parecen identificarse parte de los principios de la editorial, ¿qué le ofrecéis a estos lectores y lectoras que marquen la diferencia con los géneros explotados por el resto de editoriales?
Le ofrecemos confianza en que en nuestro catálogo encontrarán lo que están buscando. Apostamos por historias que plantean preguntas más que respuestas, que hablan del mundo contemporáneo, de la memoria, de las contradicciones personales y colectivas. Creemos que hemos conseguido recopilar obras que narran y recogen las sensibilidades actuales de lectores y autores.
Ya habéis anunciado al completo vuestro plan de lanzamientos para 2026, lo que deja clara vuestra intención y ganas de permanencia. En el caso de los libros que habéis conseguido licenciar, ¿cómo construye una editorial sus cimientos con sus primeros lanzamientos cuando se presenta en la disputa por conseguir precisamente esos títulos que luego licencia, traduce y acaba distribuyendo y vendiendo? Es decir, ¿no resulta complicado venderse como marca cuando aún no has comenzado?
Es complicado, claro, pero en nuestro caso, el trabajo previo con Cartem Cómics —la experiencia editorial, la relación con autores y agentes, la coherencia del plan, la asistencia a ferias profesionales y eventos— ha sido clave. En este sentido no ha sido empezar de cero, puesto que ya nos conocían. De hecho, algunas obras en un principio estaban pensadas para ser publicadas por Cartem Cómics y finalmente han pasado a Elephant, y cuando lo hemos explicado a autores, editores y agentes, no ha supuesto ningún problema. El hecho de contar con un plan a largo plazo y tener clara la filosofía del sello también hace gran parte del trabajo, transmite una confianza que, en ciertos casos, puede equilibrar la balanza a nuestro favor en el caso de derechos para los que hay varias ofertas sobre la mesa. A nivel personal, mi trabajo como editora adjunta en Cartem Cómics estos cuatro años me ha dado unas tablas y un bagaje que, por supuesto, está ayudando en el desarrollo de Elephant.

Como editora, ¿antepondrías una buena historia a un dibujo espectacular que se gane al público de hoy en día por su vistosa propuesta visual? ¿Qué hace que pienses que una obra debería estar en vuestro catálogo?
Sé que seguramente mi respuesta sea la más previsible y obvia, pero intentamos buscar obras en las que ambos aspectos estén lo más equilibrados posible. No obstante, en Elephant Books buscamos obras donde forma y fondo estén al servicio de algo más profundo, pues queremos historias que dejen un poso en el lector, que sean obras a las que quieras volver una y otra vez. Lo que nos hace pensar que un libro debe estar en nuestro catálogo es esa sensación difícil de explicar: que la obra tiene algo que decir y que lo dice de una manera propia, ya sea en su voz narrativa, personalidad gráfica, o el conjunto.

¿Habrá hueco en Elephant Books para autores nacionales o propuestas directamente nacidas en castellano?
Por supuesto. Es una parte esencial del proyecto. Elephant Books no quiere ser solo una editorial de traducciones, sino un espacio donde también puedan crecer voces propias. Nos interesa acompañar a autores nacionales en proyectos ambiciosos, personales y, si es posible, con recorrido internacional. De cara a 2027, e incluso 2028, tenemos ya unos cuantos proyectos en marcha de autores y autoras nacionales que darán mucho que hablar.
¿Te atreves a resumir en una sola frase lo que te hizo fijarte en cada una de vuestras primeras diez novedades para llamar la atención de todo posible nuevo lector/a?

Una carta para Jo (Joseph Sieracki y Kelly Williams): Una novela gráfica íntima y profundamente humana sobre el amor, la espera y la memoria, nacida de una carta real escrita desde las trincheras.
El velo blanco (Romina Denti y Valentino Forlini): reinterpretación del mito de Perséfone en clave feminista y ecologista que explora la memoria de la naturaleza y la obstinación humana frente a lo imposible.
Un pie en el paraíso (Michele Foletti, basado en la novela homónima de Ron Rash): Thriller rural contando como una historia coral en la que distintas voces reconstruyen los hechos y cada versión arroja luz sobre una parte de la historia.
Aristóteles (Tassos Apostolidis y Aleco Papadatos): Una biografía luminosa y accesible que retrata al gran filósofo como pensador, maestro y ser humano lleno de contradicciones.
Bob y Janis (Joan Mundet): Una historia que se lee como una canción: libre, intensa y atravesada por la nostalgia de un mundo que pudo haber sido y no fue.

La resistencia del jabalí (Stéphane Levallois): Una historia familiar de resistencia y un homenaje al abuelo del autor.
El necronomicán (Matthias Aregui): Una fábula creativa y humorística sobre el bloqueo artístico, la imperfección y el poder transformador de la compañía.
El relato de la roca (BeneDì): Una historia que narra como la convivencia pacífica construida durante años entre dos religiones puede resquebrajarse cuando el miedo se impone al entendimiento, y cómo los relatos heredados condicionan el presente.
La orilla que nos une (Zabus & Nicoby): La orilla que nos une es una crónica sensible que narra una serie de vidas no tan corrientes, pero que se parecen mucho a las nuestras. Y es que la vida puede ser hermosa incluso cuando acecha la tragedia.
Donde hay más luz (Sualzo): Una fábula melancólica y luminosa sobre la memoria, el deseo y los libros como refugio frente al olvido.
¡Taxi! (Aimée de Jongh): Cuatro trayectos en cuatro ciudades que se convierten en una celebración empática de la humanidad cotidiana y del encuentro con el otro.









