No es que se acaben de publicar ahora, porque el primero y muy esperado de los tomos integrales del Lucky Luke de Goscinny y Morris fue editado en enero y el segundo en junio. Pero precisamente como colofón de un 2025 repleto de muchas otras joyas en este cada vez más buscado formato y como recordatorio obligado de los muchos cómics que de verdad merece la pena regalar o regalarse en estas fechas, donde hay que aprovecharse del consumismo a veces ciego para hacer una llamada al consumo de cultura, creemos que no hay mejor momento que ahora para recomendaros estos dos espectaculares tomos que, al final, como toda buena obra maestra, no importa el momento en que la descubras y leas. A fin de cuentas, si tenemos en cuenta que la primera aventura incluida en este tomo (que no la primera de Lucky Luke, creado por Morris incluso antes, en 1946), Raíles en la pradera, comenzó a publicarse semanalmente en la revista Le journal de Spirou en agosto de 1955, editándose en formato de álbum en 1957, compartirás conmigo que, aparte de que hayan pasado 70 años, lo indiscutible es que, una vez más, podemos disfrutar de otra obra eterna recuperada con acierto por Norma Editorial.

«Lucky Luke, Integral 1» de Rene Goscinny y Morris.
Personaje completamente atemporal, como tantos otros de los logrados por nuestro siempre venerado cómic franco-belga, Lucky Luke es, sin duda, una de esas figuras validadas generación tras generación por el inalterable entusiasmo de quienes realmente conceden la eternidad a cualquier obra de ficción: los lectores. El incombustible vaquero, que aún hoy sigue cabalgando viñetas a manos de otros autores que mantienen vivo su legado son nuevas aventuras, fue concebido originalmente en 1946 por el dibujante belga Morris. Fan incondicional del western cinematográfico que a tantos autores y lectores nos marcó en otros tiempos donde el cine fue origen de tanta inspiración e ideas, Morris tuvo la feliz idea de hacer una parodia de tan popular género con un héroe de aire imperturbable, al que acompañó de inmediato de Jolly Jumper, su inseparable caballo dotado con la facultad del habla. Poco a poco, inolvidables secundarios como el clan de los Dalton pasarían a poblar cientos de páginas que ahora podemos volver a disfrutar en una de sus etapas más inolvidables, en la que el incombustible guionista René Goscinny (aún más recordado por su personaje de Astérix), configuró los escenarios y tramas que, aún a día de hoy siguen haciéndonos sonreír, viajar y disfrutar de la lectura como evasión completa.

Después de haber esperado tanto tiempo para poder volver a disfrutar de las aventuras de Lucky Luke de Goscinny y Morris, qué mejor forma de adentrarnos en la diversión asegurada de sus viñetas que contar con una apropiada presentación de lo que vamos a leer. Y para ello, como ha ocurrido en anteriores integrales y compilaciones de material histórico, el encargado de poner contexto a los dos integrales editados hasta la fecha ha sido Jorge García, guionista y crítico de historieta cuyos meditados textos son tan entretenidos a lo largo de las primeras 16 páginas del libro como el propio cómic. Conciso pero preciso en cada dato, aprenderemos junto a un montón de ilustrativas imágenes inéditas e históricas todo lo que hizo de esta serie algo único y todavía celebrado. Como bien señala aquí Jorge García, “después de cinco entregas, Morris y Goscinny habían logrado dos objetivos: revitalizar la cabecera y afirmarse como equipo creativo. Además, habían conseguido que una serie dirigida fundamentalmente al público infantil apelara sin rubor al público adulto. Como rezaba la publicidad del sello Toray (que publicó en castellano los álbumes del célebre cowboy en 1963), Lucky Luke era ‘el héroe que divierte y entusiasma a los niños y jóvenes de todo el mundo… Y también a los mayores’. Después de tantos años, aún sigue cabalgando hacia poniente mientras canta I’m a poor lonesome cowboy…”

Morris nació en Bélgica, país en el que realizó cursos de animación por correspondencia antes de incorporarse en 1946 a la Compagnie belge d’actualités (CBA), un estudio de animación donde conoció a otro gigante de la historieta como André Franquin. Tras el cierre de la CBA, Morris se dedicó al cómic y de ese modo, en diciembre de 1946, publicó Arizona 1880, la primera historia de Lucky Luke, en el Spirou Almanac. Coincidencia, destino o buena suerte, resulta curioso descubrir que Goscinny y Morris se conocieron sin embargo en Estados Unidos, no en Europa. Y es que, en 1948, Morris se embarcó, junto con Franquin y Jijé, en un transatlántico con destino a la prometedora Norteamérica. Allí conoció al equipo de dibujantes de la que sería la mítica revista satírica Mad. Y fue allí donde le propuso a Goscinny trabajar juntos, comenzando su prolífica y fructífera colaboración a partir de 1955. La incorporación del guionista supuso un impulso extraordinario para la incipiente serie, que fue creciendo exponencialmente con los episodios precisamente contenidos en este primer tomo integral: Raíles en la pradera, Lucky Luke contra Joss Jamón, Los primos Dalton, El juez y La carrera por Oklahoma. El dibujo de Morris, mejor a cada aventura, unido al talento, el carácter y, sobre todo, la comicidad innata que contienen los guiones de Goscinny, con referencias siempre a la realidad histórica mezclada con los mitos del séptimo arte, fue engranando una maquinaria que con su ritmo y agilidad narrativa dejaba sin respiración (fuese por la acción o los buenos chistes) a lectores de todas las edades. Y esto fue solo el principio.

En Raíles en la pradera, publicado por primera vez en la revista Spirou (números 906-929) en 1955-1956, asistimos a cómo la construcción del ferrocarril transcontinental está estancada. Y es que el propietario de una diligencia, Black Wilson, que opera en la misma ruta que la nueva línea ferroviaria, hará todo lo posible para impedir la construcción de la conexión Este-Oeste, de modo que Lucky Luke tendrá que emplear mucha diplomacia y audacia para frustrar todos sus intentos de sabotaje.

En Lucky Luke contra Joss Jamón, publicado por primera vez en la revista Spirou (números 966-989) en 1956-1957, la Guerra Civil estadounidense acaba de terminar, y la banda de Joss Jamon se pregunta cómo sobrevivirá en tiempos de paz, encontrando la respuesta en aprovechar el caos para ser elegido alcalde de Frontier City e imponer su voluntad. En esta ocasión Lucky Luke tendrá un duro trabajo por delante para restablecer el orden y detener a los criminales.
En Los primos Dalton, publicado por primera vez en la revista Spirou (números 992-1013) en 1957, conocemos a unos secundarios que lograran con sus torpezas tanto protagonismo como el propio Lucky Luke, quien resulta que asesinó a Bob, Grat, Bill y Emmett Dalton. El resultado: en esta aventura sus primos, Joe, William, Jack y Averell, buscarán venganza pese a su rápidamente demostrada ineptitud hasta para ser villanos. La solución entrenar intensivamente para igualar a sus primos, pero sobre todo, para rivalizar con Lucky Luke. En el colmo humorístico de la historia, Joe Dalton le pide a nuestro héroe que se una a su banda para aterrorizar al país. Lucky Luke acepta para controlarlos mejor, acabar arrestándolos y llevarlos finalmente a la prisión de Coyote Gulch por primera vez.

En El juez, publicado por primera vez en la revista Spirou (números 1021 a 1042) en 1957-1958, asistimos a uno de esos relatos basados en parte en personajes reales capaces de superar toda ficción. En Austin, Texas, un rebaño de ganado se prepara para partir hacia Silvercity, Nuevo México, bajo el cuidado de Lucky Luke. De camino, en Langtry, Lucky Luke es arrestado por el juez Roy Bean, un ex bandido que se autoproclama magistrado. Se le acusa de robar el ganado. Condenado a la horca, Lucky Luke escapa y decide ayudar a Bad Ticket, un rival del juez, a construir un nuevo juzgado para que puedan destruirse mutuamente. El plan de Lucky Luke es brillante: Bad Ticket será juzgado por Bean, y el juez Bean se juzgará a sí mismo y se le prohibirá ejercer como magistrado.
En La carrera por Oklahoma, publicado por primera vez en la revista Spirou (números 1046 a 1070) en 1958, el gobierno de Estados Unidos decide comprar Oklahoma a los nativos americanos para abrir el territorio a la colonización. El 22 de abril de 1889, se da la señal para la Fiebre de Tierras de Oklahoma. Lucky Luke es quien supervisará esta histórica operación. Como representante del gobierno, Lucky Luke perseguirá a los tramposos, arrestará a los ladrones, prohibirá las armas de fuego en Boomville, organizará elecciones hasta que los colonos opten por abandonar el lugar.
«Lucky Luke, Integral 2» de Rene Goscinny y Morris.
«Horizontes de grandeza» es el título con el que nuevamente un inspirado texto de Jorge García abre este segundo tomo integral de las aventuras de Lucky Luke de Goscinny y Morris. En este caso, y como explica este guionista y crítico de historieta, centrado en la casi inabarcable figura del guionista de este tándem creativo, René Goscinny, a quien define como «el guionista en lengua francesa más influyente, afamado y leído de todos los tiempos». Sinceramente, vida y obra de este genial creador resultaron tan intensas y extensas que en las 16 flamantes páginas que sirven de aperitivo a lo que nos espera, Jorge García apenas si tiene tiempo de hablarnos de los logros de Goscinny hasta 1959, momento en que nacieron casi simultáneamente el semanario Pilote y el personaje de Astérix, que el autor promete abordar en el siguiente tomo integral de esta magnífica colección. Nuevamente ilustrado por fotografías, bocetos y dibujos harto difíciles de encontrar y disfrutar en un solo lugar en papel, de nuevo este texto introductorio se hace tan interesante como las viñetas que siguen en las páginas siguientes.

En la primera aventura contenida en este segundo integral, La evasión de los Dalton, constatamos el potencial humorístico de esos secundarios convertidos en desastroso nemésis de Lucky Luke. Publicada la obra por primera vez en la revista Spirou (números 1076 a 1102) entre 1958 y 1959, asistimos a cómo perseguir por venganza a Lucky Luke se convierte en una insana obsesión para Joe Dalton, que en este caso, en cuanto supo que el pistolero andaba cerca de la penitenciaría donde él y sus hermanos estaban presos, trata de escapar a toda costa. Una vez libres, los Dalton utilizarán carteles de «Se busca» y artículos en el periódico local para tratar de convencer a todo Texas de que Lucky Luke es un criminal y así aterrorizar a la población.

En Misisipi arriba, publicado por primera vez en la revista Spirou (números 1111 a 1132) en 1959, Lucky Luke acaba de conducir un rebaño de ganado a Nueva Orleans, Luisiana, cuando en un bar se encuentra con dos capitanes que están ajustando cuentas. Lucky Luke toma partido por el capitán Barrows. El capitán Lowriver, por su parte, es un auténtico pirata de agua dulce, que ha decidido operar en solitario en el río Misisipi entre Nueva Orleans y Minneapolis, y ya ha disuadido a muchos marineros. Pero Barrows le planta cara. Y así es como Lowriver decide proponer una carrera entre sus dos barcos, con carga y pasajeros, respetando todas las paradas. El primero en llegar a Minneapolis tendrá el monopolio del tráfico fluvial. Barrows acepta y contrata a Lucky Luke para que le ayude a frustrar los planes de Lowriver. Como imaginarás, el viaje que resulta de semejante reto será todo menos un crucero de placer.
La tercera aventura de este tomo nos devuelve nuevamente a la familia más desatrosa en Tras el rastro de los Dalton, donde hace su primera aparición otro personaje inolvidable de la serie: el perro Ran-Tan-Plan, que ayuda a que éste sea una de las cumbres del cómic de humor de todos los tiempos. Publicado por primera vez en la revista Spirou (números 1138 a 1159) en 1960. Los Dalton han escapado una vez más, y el Oeste no es lo suficientemente grande para ellos. Así que Lucky Luke emprende la persecución, «ayudado» por el entrañable perro policía Ran-Tan-Plan. Entre bandidos idiotas, ciudadanos cobardes y un perro chiflado, la tarea de Lucky Luke resulta bastante más complicada de lo esperado. Y pese al despiste total el perro, finalmente atrapará de nuevo a los Dalton.

En A la sombra de los Derricks, publicado por primera vez en la revista Spirou (números 1161-1182) en 1960, iniciamos aventura con una fiebre aún mayor que la del oro: la del oro negro. Y es que, desde que el coronel Drake descubrió ese combustible maravilloso que es el petróleo, la noticia desencadena una nueva fiebre aún peor que la anterior. Para restablecer el orden en Titusville, Lucky Luke, en representación del estado, es nombrado sheriff. Barry Blunt, un exabogado sin escrúpulos, mentiroso y deshonesto, llega a Titusville y se apropia «legalmente» de todo el petróleo de la región por un dólar. La tarea de Lucky Luke resulta complicada, pero con la ayuda de Bingle, uno de los secuaces de Blunt, tratará de librar a Titusville de sus plagas.
Cierra el tomo Los rivales de Painful Gulch, publicado por primera vez en la revista Spirou (números 1186 a 1207) en 1961, en el que Lucky Luke llega a Painful Gulch, la «ciudad de la alegría y la paz», sin saber, eso sí, de la terrible y perjudicial rivalidad entre dos familias del lugar: los O’Timmin y los O’Hara, que llevan años enfrentados y sabotean todo lo que pueda beneficiar a la región, con el único fin de perjudicar a la otra familia. Lucky Luke es elegido alcalde del pueblo por unanimidad y decide organizar un gran festival con concursos para reconciliar a las dos familias durante el baile que clausurará las festividades. Desafortunadamente, las cosas no salen según lo planeado, hasta que las mujeres de ambas familias se deciden a tratar de poner fin a esta rivalidad.
SOBRE LOS AUTORES

RENÉ GOSCINNY
Nació el 14 de agosto de 1926 en París y falleció el 5 de noviembre de 1977. Su padre era polaco y su madre ucraniana, aunque posteriormente la familia se trasladó a Argentina. Cuando aún era un adolescente, sus primeros dibujos vieron la luz en las publicaciones del Liceo Francés de Buenos Aires, donde cursaba estudios. En 1945, se traslada a Nueva York, donde conoce a profesionales de la talla de Harvey Kurtzman, Bill Elder y Jack Davis, el futuro equipo fundador de la mítica revista Mad. Allí también entabla amistad con el joven belga Morris, quien desde 1946 realizaba las aventuras de Lucky Luke, que más adelante Goscinny se encargará de escribir. Tras regresar a Europa, guioniza y dibuja varios personajes, entre ellos, Dick Dicks. No obstante, será con el dibujante Albert Uderzo con quien creará sus personajes de más éxito. Entre ellos, cabe destacar Astérix. A lo largo de su carrera Goscinny recibió numerosos premios y distinciones, incluyendo el título de Caballero de las Artes y las Letras, concedido por el gobierno francés.
MORRIS
Maurice de Bévère, conocido como Morris, (Cortrique, Bélgica, 1 de diciembre de 1923 – Bruselas, 17 de julio de 2001), fue un dibujante de historietas belga. Morris es considerado uno de los más notables historietistas belgas del siglo XX. Su creación más conocida es el vaquero Lucky Luke (1955-2001), que desarrolló junto con el francés René Goscinny, quien escribió el guion de las aventuras durante los primeros 22 años de la historieta.







