Black Stone Cherry celebra 25 años de rock con “Celebrate”, un EP directo, emotivo y lleno de energía

Fecha:

Share post:

Con más de dos décadas defendiendo el hard rock por todo el mundo, Black Stone Cherry siguen demostrando que la pasión, la amistad y la constancia son la clave de su longevidad. La banda regresa este 6 de marzo con Celebrate, un nuevo EP formado por siete canciones que condensan toda su energía en un formato más directo, pero con la misma intensidad y atención al detalle que caracteriza cada uno de sus trabajos.

En esta conversación hablamos con Chris sobre el significado de Celebrate, un título que invita a valorar incluso las pequeñas victorias del día a día; sobre la decisión de apostar por un EP en tiempos de consumo rápido; y sobre la emotiva versión de Don’t You (Forget About Me), el clásico inmortalizado por Simple Minds en la película The Breakfast Club. También repasamos la evolución de la banda, el vínculo con sus fans —los Cherry Heads—, la influencia de discos como el debut de Audioslave y la emoción intacta que todavía sienten al subir a un escenario.

Una entrevista sincera sobre música, familia, salud mental, carretera y, sobre todo, sobre lo que significa seguir celebrando cada día después de veinticinco años de historia.

Chris: Es la caña, básicamente. Esta vez hemos decidido hacer un EP en lugar de un disco completo, es un cambio de ritmo. El mundo consume y eso es todo; cada cosa que absorbemos la masticamos y escupimos rápidamente, así que pensamos “vamos a probar con un EP y ver cómo va”. Esa es la principal diferencia, que esta vez hemos hecho un EP en vez de un LP, pero tiene la misma atención al detalle y hemos puesto el mismo esfuerzo en cada canción [que si fuese un LP]. Son 7 canciones y creemos en ellas de todo corazón.

Sí, 100%.

La idea detrás de la canción Celebrate es celebrar incluso las pequeñas cosas y las cosas más simples de la vida. Vivimos en un mundo en el que reducimos la importancia de las cosas muy rápido por normalidad, así que pensamos “por qué no celebrar [esas cosas]”. La letra de la canción dice “celebrate, you made it through another one today” (celébralo, lograste superar otro día). Para algunas personas simplemente vivir su día y hacer las cosas que tenía planeadas es algo para celebrar; todos somos diferentes.

Sí, todos los días. Hay algo feliz que celebrar todos los días.

Conciso. Sería eso.

La duración y las canciones, serían las dos cosas. Tiene la misma atención al detalle y la misma energía, todo lo hemos tratado como si estuviéramos grabando un LP, pero haciéndolo en seis canciones, o en siete si incluyes Don’t You (Forget About Me). No sé, la mayor diferencia sería la duración del disco y las canciones en sí mismas, que hablan de diferentes temas [a nuestras anteriores canciones].

He querido hacer una versión de esta canción desde que tengo uso de razón y llevo hablando de ello como quince años, y ahora nos pareció el momento adecuado para hacerlo. Sabíamos que queríamos hacer seis canciones y una cover, porque queríamos hacer algo por diversión, para relajar un poco el ambiente, porque grabar puede llegar a ser estresante, así que tienes que acordarte de seguir haciendo que sea divertido, por lo que hacer esta canción mantuvo esa diversión. Además tuvimos a Tyler [Connolly] de Theory of a Deadman en esa canción y fue genial, somos muy amigos de ellos y literalmente solo hizo falta un mensaje de texto preguntándole si quería estar en la canción; nos respondió “claro que sí” y ya está. Recuerdo escuchar esa canción en la película The Breakfast Club [El club de los cinco en España] cuando era un niño. Yo nací en 1985, el mismo año que salió, y cuando era niño a finales de los 80 y en los 90 escuché la canción en esa película y se quedó conmigo desde entonces. Es una canción genial y siempre he sentido que podía quedar bien como una canción de hard rock, así que hicimos lo mejor que pudimos para llevarlo a la luz.

Gracias.

C: Si permites que eso pase, sí, porque hay veces que te lo tomas como un trabajo, pero afortunadamente para nosotros cuatro la banda siempre ha sido sobre ser amigos y familia primero. Cuando alguien está pasando un mal momento nos apoyamos unos a otros y cuando subimos al escenario estamos todos a una. También es sobre divertirnos, creo que nos lo pasamos muy bien haciendo música y creo que la gente se da cuenta de ello.

Sí, 100%.

Celebrate es bastante divertida, ya la hemos tocado en directo en los últimos conciertos y es muy divertida porque en directo es implacable, es como un tren descarrilado que nunca para, es muy divertida. También estoy emocionado de ver si tenemos la oportunidad de tocar Don’t You (Forget About Me), sería muy guay. En algunos sitios creo que molaría mucho tocarla porque tiene partes en las que puede cantar la audiencia que quedarían guay.

Y gente en conciertos donde ni siquiera sepan quiénes somos porque estamos tocando con otras bandas. A veces haces una canción que la gente conoce y recibes una gran reacción.

Sí, totalmente.

Para mí probablemente sería Things My Father Said o Peace is Free, son muy especiales en directo, se me ponen los pelos de punta, hacen que se merece la piel en el buen sentido, porque mi padre falleció en 2021 y ahora cuando hago esa canción tiene otro significado totalmente distinto y tiene algo muy especial.

No, y aunque cuando escucho discos antiguos, por ejemplo el primer disco, lo escucho ahora y pienso “ojalá pudiese grabarlo y cantarlo ahora”, pero al mismo tiempo no lo haría incluso si pudiese, porque eso es lo que yo era en ese entonces. Si vuelves atrás y lo vuelves a hacer, empiezas a perder la perspectiva de dónde estabas y dónde estás ahora, todo es parte del viaje, así que no creo que volviese a grabar nada en realidad.

Mi afinación ha mejorado, ahora canto más afinado que antes, pero creo que lo más grande han sido años de práctica. Cuando empiezas a hacer algo por primera vez vas aprendiendo cosas poco a poco y cuando sigues adelante vas cogiendo consejos por aquí y por allá. Creo que la mayor diferencia es que ahora estoy más cómodo como cantante; yo nunca quise cantar, nunca quise ser cantante, básicamente me tocó hacer el trabajo porque no teníamos cantante. Tuve que aprender a cantar y fue un proceso para mí conseguir sentirme cómodo cantando al igual que lo estoy tocando la guitarra, porque tocar la guitarra siempre ha sido mi primera pasión, pero he llegado al punto de estar igual de cómodo yendo a cantar al micrófono como tocando la guitarra.

100%, empezamos cuando teníamos dieciséis años y no teníamos cantante, todos nosotros cantábamos un poco, pero ninguno era un cantante como tal, me eligieron por alguna razón y aquí me he quedado.

Está bien, intento hacerlo lo mejor que puedo.

Para mí lo más guay es cuando la gente nos canta nuestras canciones, siempre ha sido lo mejor: cuando vas a un concierto y los fans se saben las letras y significa algo para ellos. También hay puntos extra en un país en el que el inglés no es el idioma nativo, como España, Italia, Francia, Alemania, sitios donde yo no podría mantener una conversación con alguien, pero están cantando nuestras canciones y cantan cada palabra con pasión. Para mí eso es lo más guay, cuando la música rompe las barreras de lenguaje entre nosotros y compartimos una cosa en común, eso es especial.

No te podría decir la primera vez, pero sé que la primera vez que tuvimos un publico que cantó una canción lo estaban haciendo tan alto que tuvimos que parar y pensamos “joder”. Estábamos en Reino Unido y la gente estaba cantando tan alto que paramos de tocar y pensamos “joder, esto es una locura”. Ha habido momentos en muchos lugares en los que te quedas con ello.

Es la máxima recompensa que puedes tener como músico, escuchar a la gente cantar tus canciones.

De todo, desde el clásico blues a Led Zeppelin, Cream, Metallica y todo entre medias. Creo que cojo influencias de cualquier cosa hasta cierto punto, incluso el tiempo que pasamos de gira te influencia. Así como un álbum específico siempre vuelvo al primer disco de Audioslave por el sonido, el sonido de ese disco, la forma en la que suenan los instrumentos; siempre me ha inspirado mucho también la forma en la que suena la voz. Tienes a los tres de Rage Against the Machine y Chris Cornell, es difícil equivocarte musicalmente con eso, así que ese disco ha dado forma un poco a mi idea de cómo tiene que sonar un disco de hard rock. Hay un montón de canciones geniales en el disco, pero hay algo sobre él que cada vez que lo pongo en cualquier equipo de música, sea el que sea, puedes sentir la energía de la música en cada canción.

Mi canción favorita de todos los tiempos es Tuesday’s Gone, de Lynyrd Skynyrd. En realidad hay cientos de canciones todos los días que te hacen pensar “ojalá hubiese escrito esto”, pero si solo pudiese escoger una, elegiría Tuesday’s Gone.

La longevidad. Hemos podido estar en esto unos veinticinco años, de hecho sacamos nuestro primer disco hace veinte años este año, así que seguir aquí dos décadas después de nuestro primer disco es impresionante para nosotros. Hemos visto un montón de bandas geniales que van y vienen a lo largo de los años, y el hecho de que nosotros todavía podamos salir a tocar y hacer lo que hacemos significa que no todo está perdido y lo agradecemos mucho más de lo que se imagina la gente.

Por la consistencia, eso es lo que yo creo. Nos mantenemos activos, tratamos de hacer giras lo máximo que podemos y hacer buena música, esas dos cosas. Somos muy afortunados, porque hay muchas buenas bandas que sacan un disco y nunca vuelven a sacar otro, así que estamos muy agradecidos de verdad.

Buena pregunta. Me gustaría que recordaran cómo se sintieron en los conciertos. Tenemos una comunidad increíble llamada Cherry Heads, que hicieron su propio grupo de Facebook y todo, y leemos sus comentarios sobre los conciertos y cómo se sintieron rodeados de otras personas a las que les gusta la banda, cómo se sienten en los conciertos; el sentimiento de familia es por lo que me gustaría que nos recordaron.

Sí, todo eso impulsa el concierto, pero la motivación de subirnos al escenario y tocar la música es lo que soy, no conozco nada más. En los últimos veinticinco años lo único que he hecho desde que tenía dieciséis es ponerme una guitarra, acercarme al micrófono y tocar música, eso es lo que soy. Enero y febrero son duros cada año porque no hay muchos conciertos, normalmente es nuestro tiempo de descanso y estamos ahí hablando por teléfono entre nosotros, intentando averiguar cómo sentirnos normales.

Si no fuese músico estaría jodido, las otras cosas que podría imaginarme sería trabajando en un estudio o en algo relacionado con música. Supongo que si no fuese músico habría buscado un trabajo cualquiera al terminar el instituto y no hay nada de malo en ello, pero simplemente me gusta tocar la guitarra y tuve mucha suerte de encontrarme con otras tres personas que tenían la misma dedicación y pasión por ello como yo. Firmamos un contrato discográfico y pudimos seguir haciéndolo durante todo este tiempo, así que soy muy afortunado.

No tengo ninguna expectativa, porque para mí la música es muy personal y cada persona se va a sentir de una forma diferente sobre una canción, o por lo menos en cierto punto. La letra que yo canto puede significar una cosa para ti y una cosa diferente a la persona que está a tu lado, y así, así que no tengo ninguna expectativa, solo quiero que la gente escuche y decidan por sí mismos. Al final eso es lo que es la música, es una terapeuta, es tu lugar seguro, es una droga si lo miras de cierto modo, así que la música es algo diferente para cada uno, por eso intento no pensar en cómo deberían sentirse, porque cada uno experimentamos las cosas de forma diferente. Prefiero que la gente descubra por sí misma cómo se siente con el disco.

Me gustan las dos. Por ejemplo, una canción como Deep no creo que sea una canción para escuchar en una fiesta, pero al mismo tiempo una canción como I’m Fine sí que podría. Me puedo imaginar a un montón de personas tomando una copa y cantando esta canción, pero no sé, la belleza de la música es que puedes hacer lo que quieras con ella. Mi forma favorita de escuchar música es con auriculares, porque en ese punto soy solo yo y la música, cierro los ojos, me pongo los cascos y es cómo prefiero escuchar música.

Mi agencia de manager me mandó un email. Vi lo del rockin’1000 haciendo todas las covers y me pareció la cosa más guay del mundo conseguir a tantos músicos tocando y cantando juntos. Me dijeron que iban a hacer una canción original y me pareció bastante guay, y justo me llegó el email diciéndome que querían que cantara yo y pensé “¿yo? ¿Quieren que cante yo?” Y fue genial. Iba a haber un concierto en la Ciudad de México e iba a hacer la canción en directo con ellos, pero no se pudo hacer por algún motivo. Aún a día de hoy una de las cosas más guays que he podido hacer a raíz de estar en Black Stone Cherry es hacer algo que nunca pensaba que iba a hacer, cantar en una banda de mil personas, y eso siendo el tío que nunca quiso ser cantante, pero a caballo regalado no le mires el dentado.

Me imagino que es increíble.

Cantar. Realmente la pasión por tocar siempre ha estado ahí, pero cantar me parecía como un trabajo durante mucho tiempo, mientras que tocar la guitarra era libertad. Cuando solamente toco la guitarra me siento como un pájaro volando, así de libre, pero cuando tenía que cantar me sentía como si alguien me pusiera unas esposas. Pero ahora he llegado al punto en el que me gustan las dos cosas por igual, esa sería la cosa principal que ha cambiado, cantar se ha hecho más fácil a lo largo de los años porque ahora lo disfruto.

La gente. Puedes saber si ha sido genial, bueno o “meh” por las reacciones de la gente. Cuando bajas del escenario y toda la gente de la sala todavía está cantando, aplaudiendo y vitoreando sabes que ha sido una buena noche.

Una de las mejores cosas que me ha dado la música diría que es la conexión con los fans y también la vía de escape que supone. Poder expresarte cuando tienes una emoción que no sabes dónde ponerla, cuando estás triste por una pérdida o la sobrecarga de energía cuando te pasa algo genial. A veces no sabemos qué hacer con toda esa emoción y la música me permite canalizar eso. Como alguien que habla abiertamente sobre la salud mental, para mí los dos regalos más grandes que me ha dado la música son la conexión con los fans y también esa descarga emocional.

Estar lejos de la familia no me gusta nada, mi mujer y yo llevamos juntos veinticinco años, casados catorce, quince este año, y nuestro hijo tiene trece años. Está muy metido en la música y va de camino a ser un gran batería, es muy bueno y está de camino a ser genial. No poder estar en casa para [sus actuaciones], porque él también está en una marching band, perderte todas estas cosas es la parte más difícil de ser músico.

Haciendo muchas videollamadas, mensajes de texto, llamadas de teléfono. Si no fuera por la tecnología no podría hacerlo.

Sí. Lo siento mucho, me tengo que ir a otra entrevista.

Muchas gracias por tomarte tu tiempo.

Entrevista por Sara Pintado

Sigue a Black Stone Cherry en redes sociales:

juanlh
juanlhhttp://www.lhmagazin.com
Toda una vida dedicada al maravilloso mundo de la música. Primero como oyente, después como músico y ahora como periodista musical. Disfruto descubriendo nuevos sonidos y apostando por la música actual, sin anclarme en el pasado. Conduzco cada mañana el programa "LH a Todo Ritmo" en LH Magazin Music, de lunes a viernes de 10:00 a 12:00 h. Un espacio donde la música independiente es protagonista, sin importar el género, y donde las entrevistas, las novedades y la pasión por la música marcan el ritmo de cada emisión.

Related articles

Basada en sobrecogedores hechos reales: «Lemóniz» de Florentino Flórez y Guillermo Sanna. Norma Editorial.

El guionista Florentino Flórez y el dibujante Guillermo Sanna recrean con rigor documental un sobrecogedor episodio significativo y...

Kayla E. nos cuenta cómo con «Dulce basura» superó sus traumas infantiles a través de un cómic. Reservoir Books.

Las paredes que separan la normalidad del drama en este estrambótico mundo real son tan finas que, cuando...

Larry Viñas: “Lo más importante no es lucirse, sino emocionar”

Con “Todo Un Camino Por Andar”, Larry Viñas no solo ha conseguido conquistar el número uno del Top...

Edward Ross te enseña a dibujar tu propio cómic en «Cómo construir una novela gráfica». Reservoir Books.

En estas semanas en que se celebran ferias del libro por doquier, temporalmente situados, se da la agradable...